El Banco de México (Banxico) anunció una disminución de 25 puntos base en su objetivo para la Tasa de Interés Interbancaria a un día. Con esta decisión, el indicador principal de la política monetaria en el país se ubica en un nivel de 6.75%, medida que entra en vigor a partir del 27 de marzo de 2026.
¿Qué significa esto de manera sencilla?
La tasa de interés es, en términos prácticos, el «costo del dinero». Cuando Banxico decide bajarla, busca que los créditos (como los bancarios, automotrices o tarjetas) sean más baratos y accesibles. El objetivo principal de esta medida es estimular el consumo y la inversión, una respuesta directa a la «marcada debilidad» que mostró la actividad económica del país a principios de este año.
{9797B22B-CFC9-2A61-FA84-30294137D2C3}Una decisión que no fue unánime
La medida dentro de la Junta de Gobierno no fue un consenso total, sino que se decidió por mayoría.
Votaron a favor de bajar la tasa a 6.75%: La gobernadora Victoria Rodríguez Ceja y los subgobernadores José Gabriel Cuadra García y Omar Mejía Castelazo.
Votaron en contra: Galia Borja Gómez y Jonathan Heath, quienes preferían mantener la tasa sin cambios en un nivel de 7.00%.
El reto de la inflación frente al panorama global
A pesar de la intención de reactivar la economía, el Banco Central reconoció que el panorama de los precios sigue bajo presión. Entre la primera quincena de enero y la primera de marzo de este año, la inflación general aumentó de 3.77% a 4.63%, impulsada principalmente por el componente no subyacente. Pese a este repunte, la institución proyecta que la inflación convergerá a su meta del 3% hacia el segundo trimestre de 2027.
A nivel internacional, el entorno de incertidumbre continúa. Banxico señaló que el conflicto en Medio Oriente ha provocado volatilidad en los mercados financieros, un menor apetito por el riesgo y el encarecimiento de diversas materias primas. El impacto final que este escenario tendrá sobre la economía global aún es incierto y dependerá de su duración e intensidad.
Hacia el futuro, el Banco de México adelantó que evaluará la posibilidad de realizar recortes adicionales a la tasa de referencia, pero esto dependerá estrictamente de cómo evolucionen las condiciones macroeconómicas y financieras, así como los factores externos y la propia inflación.

