A escasas horas de que las banderas rojinegras fueran colgadas en las instalaciones de la Universidad Autónoma de la Ciudad de México (UACM), el Sindicato Único de Trabajadores de la institución (SUTUACM) determinó prorrogar el estallamiento a huelga para el próximo 12 de marzo.
Durante una asamblea general extraordinaria celebrada este fin de semana, la base trabajadora evaluó la última propuesta de las autoridades universitarias. Con 121 votos a favor de la prórroga frente a 69 por la ratificación inmediata de la huelga, los seis planteles, la sede administrativa y los dos centros culturales de la universidad mantendrán sus actividades cotidianas al menos durante un par de semanas más.
Avanzan en derechos, se estancan en salarios
La decisión de aplazar el paro de labores se fundamentó en un convenio firmado entre el sindicato y la rectoría que atiende 20 puntos críticos sobre violaciones al Contrato Colectivo de Trabajo (CCT). Entre los acuerdos destacan la eliminación de la simulación en contrataciones mediante servicios profesionales, la transparencia en el estado de las plazas vacantes, el respeto irrestricto a la antigüedad y la garantía de procesos justos para el ingreso y promoción académica.
Sin embargo, el punto de quiebre sigue siendo el aspecto económico. Con 112 votos en contra y 106 a favor, los asambleístas rechazaron el aumento salarial del 3.8 por ciento ofrecido por la UACM, considerándolo insuficiente frente al 13 por ciento demandado en su pliego petitorio original.
Para destrabar el conflicto, ambas partes acordaron, con la mediación de una jueza del Tribunal Laboral, acudir conjuntamente ante el Gobierno de la Ciudad de México para gestionar recursos extraordinarios que permitan mejorar la oferta salarial, aunque advirtieron que esto no garantiza la obtención inmediata de los fondos.
Becas estudiantiles, fuera de riesgo
En medio de la incertidumbre, el sindicato dirigió un mensaje de tranquilidad a la comunidad estudiantil. El SUTUACM aclaró que las exigencias de mejora salarial no amenazan los apoyos ni las becas de los alumnos, ya que las nóminas se cubren con los recursos del Capítulo 1000 del presupuesto institucional, mientras que los beneficios estudiantiles provienen de una partida completamente distinta (Capítulo 4000).
Por su parte, la rectoría de la UACM recordó que desde el 1 de enero de 2026 se aplicó un ajuste del 13 por ciento al salario mínimo nacional que impactó de forma positiva a los trabajadores en ese rango, elevando además prestaciones como la prima vacacional y el aguinaldo.
Con el reloj corriendo hacia la nueva fecha límite del 12 de marzo, el Consejo Universitario ha hecho un enérgico llamado a mantener el diálogo abierto para evitar la desinformación y lograr un consenso que beneficie a toda la comunidad uacemita.
Redactado por: Oralia Galindo

