Fotografía: Trabajadores del sector salud exigen la intervención urgente de la gobernadora Delfina Gómez y la presidenta Claudia Sheinbaum.
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Un clima de tensión, hostigamiento y presunta corrupción ha detonado al interior del programa IMSS-Bienestar en el Estado de México. Representantes de diversas organizaciones sindicales y base trabajadora han alzado la voz para denunciar públicamente al coordinador estatal, el Dr. Natan Enríquez Ríos, por presuntos actos de intimidación, nepotismo y un marcado favoritismo hacia el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Secretaría de Salud (SNTSA).

De acuerdo con los testimonios de los inconformes —quienes han solicitado el anonimato por temor a represalias—, el funcionario estatal mantiene una política de «puertas cerradas» para cualquier gremio que no sea el SNTSA. Acusan que Enríquez Ríos ha delegado arbitrariamente la atención del resto de los sindicatos a la Coordinación de Administración y Finanzas, bajo la presunta instrucción de no resolver sus demandas, violando así los principios de libertad sindical promovidos por el Gobierno Federal.

Fiestas, negligencia y amedrentamiento

El descontento de la base trabajadora se ha agravado ante los señalamientos sobre la conducta pública del coordinador. Los denunciantes aseguran que, mientras el sector salud mexiquense enfrenta serios retos operativos y laborales, Enríquez Ríos enfoca su tiempo en fiestas y eventos sociales, exhibiéndose públicamente en compañía de líderes de las secciones del SNTSA, consolidando lo que califican como un «franco contubernio».

A la negligencia administrativa se suman graves acusaciones de amedrentamiento. Los afectados relatan que existe una constante presión y amenazas hacia los trabajadores para evitar que formalicen quejas sobre las anomalías internas, el preferentismo y los presuntos actos de corrupción que imperan en la dependencia. A pesar de las alertas internas emitidas previamente, hasta el momento no se ha iniciado ninguna investigación oficial.

Llamado urgente a la Federación y al Gobierno Estatal

Frente a lo que consideran una traición a la confianza de las instituciones, la clase trabajadora hizo un llamado enérgico a la presidenta de la República, Claudia Sheinbaum Pardo, y a la gobernadora del Estado de México, Delfina Gómez Álvarez, para que intervengan de manera inmediata y ordenen una auditoría a la gestión de Enríquez Ríos.

Asimismo, solicitaron a los directivos federales del OPD IMSS-Bienestar, entre ellos el licenciado Emigdio Lanestosa y la Dra. Carol Orozco, dejar de respaldar a funcionarios que, aseguran, utilizan sus cargos para el enriquecimiento ilícito y el golpeteo laboral.

«Es inconcebible que en el marco de la transformación del sistema de salud se toleren estas irregularidades que merman el desempeño del personal y, en consecuencia, la calidad del servicio que reciben los mexiquenses», sentenciaron los inconformes, quienes confían en que las autoridades correspondientes pondrán un alto a la prepotencia y depurarán la coordinación estatal.


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