Fotografía:Las familias han pagado hasta tres mil pesos por pipas, mientras las negociaciones con las autoridades siguen estancadas. Crédito de la imagen a quien corresponda.
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La crisis hídrica y los conflictos comunitarios paralizaron este domingo una de las vías más importantes del centro del país. Habitantes de los barrios de Santiaguito, Santa María, San Miguel, Coapanoaya y La Asunción Tepexoyuca bloquearon la carretera México-Toluca, en dirección a la Ciudad de México, para exigir una solución al desabasto de agua potable que padecen desde hace más de una semana.

La manifestación, que inició al mediodía con una marcha desde la cabecera municipal hasta la zona de Plazas Outlet, culminó con el cierre de los carriles centrales mediante la colocación de piedras y contingentes, dejando libre únicamente la vía lateral, lo que generó un intenso caos vehicular y largas filas de automovilistas.

Con mantas dirigidas a la gobernadora Delfina Gómez Álvarez, los inconformes solicitaron la intervención urgente del Estado, argumentando que el Ayuntamiento ha sido rebasado por el problema.

El origen del conflicto

El desabasto de agua que afecta a cerca de 35 mil personas no se debe a la falta del recurso, sino a un conflicto intervecinal. De acuerdo con las autoridades locales, pobladores de la comunidad aledaña de San Pedro Cholula mantienen suspendidos y resguardados los trabajos de reconexión de la red hidráulica de un pozo perteneciente al Sistema Lerma.

Los habitantes de Cholula impidieron las obras bajo la sospecha de que el caudal sería desviado para abastecer a nuevos fraccionamientos y zonas industriales del municipio. La tensión escaló el pasado miércoles, cuando el delegado de dicha comunidad fue presuntamente privado de la libertad por la policía municipal de Ocoyoacac, siendo devuelto horas después con golpes visibles.

A pesar de que el sábado se instaló una mesa de diálogo entre autoridades y pobladores de Cholula, no se logró ningún acuerdo que permitiera liberar el pozo.

Golpe a la economía y postura oficial

Mientras las comunidades se disputan la red hidráulica, los ciudadanos enfrentan un severo golpe económico. Los manifestantes señalaron que el servicio gratuito de agua en pipas proporcionado por el Ayuntamiento es insuficiente, lo que los ha obligado a contratar servicios privados cuyos costos se han disparado, oscilando entre los mil 400 y los tres mil pesos por unidad.

Por su parte, la presidenta municipal de Ocoyoacac, Nancy Valdez Ruiz, rechazó categóricamente que el agua vaya a ser privatizada o enviada a desarrollos industriales. La alcaldesa aclaró que la rehabilitación del cárcamo de rebombeo es una obra autorizada por la Comisión Nacional del Agua (Conagua) y el Gobierno de la Ciudad de México —instancias a cargo del Sistema Lerma—, y aseguró que el suministro es exclusivamente para los barrios de la cabecera municipal y Coapanoaya.

Los manifestantes advirtieron que no cederán hasta que se instale una mesa de diálogo general, donde participen todas las comunidades afectadas, y se garantice el restablecimiento inmediato del vital líquido en sus hogares.


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