Tras una jornada de tensión y colapso vial que paralizó la conexión entre la capital del país y el Estado de México, la circulación en la carretera libre México-Toluca opera con normalidad este martes, luego de que ayer lunes un accidente involucrando una pipa de doble remolque obligara a un cierre total de la vía por más de cinco horas.
El incidente, ocurrido la tarde del lunes 16 de febrero, se registró a la altura del kilómetro 26, en las inmediaciones de la comunidad de San Lorenzo Acopilco, alcaldía Cuajimalpa. De acuerdo con los peritajes preliminares, el exceso de dimensiones y el declive del terreno provocaron que el segundo contenedor de la unidad se desprendiera en una curva, quedando atravesado sobre la carpeta asfáltica.
#AlMomento, se remolca unidad, con el apoyo de dos tractores. Asimismo, se limpia la cinta asfáltica, para eliminar residuos de combustible y evitar riesgos a los conductores. #ServicioConcluido.@ClaraBrugadaM pic.twitter.com/s5yr6k7GYS
— Jefe Vulcano Cova (@JefeVulcanoCova) February 17, 2026
Alerta por material peligroso
El pánico se apoderó momentáneamente de la zona conocida como «Los Go-Karts», pues el contenedor siniestrado, cargado con aproximadamente 74 mil litros de gasolina, presentó una fuga activa tras el impacto.
El «Jefe Vulcano», Juan Manuel Pérez Cova, director del Heroico Cuerpo de Bomberos de la CDMX, confirmó el despliegue inmediato de unidades para mitigar riesgos. «Atendemos una fuga de combustible en una pipa debido al declive del terreno… Laboramos en coordinación con la Guardia Nacional para estabilizar la unidad y neutralizar la fuga», informó a través de sus canales oficiales.
Para evitar una tragedia mayor, las autoridades establecieron un perímetro de seguridad de un kilómetro a la redonda, cerrando el paso tanto a los automovilistas que se dirigían a Toluca como a los que ingresaban a la CDMX por Constituyentes.
Infierno vial y rutas alternas
El cierre generó un embudo vehicular que alcanzó filas de hasta 7 kilómetros. Decenas de conductores quedaron varados, mientras que otros optaron por regresar en sentido contrario antes de quedar atrapados.
El C5 del Estado de México y la Guardia Nacional Carreteras desviaron el flujo hacia la Autopista México-Toluca, la cual, aunque presentó carga vehicular intensa, funcionó como la única vía de escape segura durante las maniobras de trasvase del combustible y limpieza de la cinta asfáltica.
Una vía conflictiva
Este accidente reaviva el debate sobre la seguridad en la carretera libre, una arteria por la que circulan diariamente entre 35 mil y 40 mil vehículos. Históricamente, el tramo de La Marquesa a Cuajimalpa es considerado de alta peligrosidad debido a sus pendientes pronunciadas, niebla constante y el tránsito pesado de carga.
Afortunadamente, en este siniestro no se reportaron personas lesionadas ni fallecidas, únicamente daños materiales y severas afectaciones a la movilidad regional.

