Fotografía: Advierten que estos productos financian al crimen organizado y representan un riesgo sanitario.
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La Secretaría de Marina (Semar), en coordinación con la Aduana del Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM), asestó un duro golpe a las estructuras financieras de la delincuencia organizada al asegurar 88.78 toneladas de cigarros de procedencia ilícita en los últimos cuatro meses.

Este decomiso masivo, que abarca el periodo del 19 de septiembre de 2025 al 28 de enero de 2026, evitó que más de 55 millones de cigarrillos piratas llegaran a las calles, donde habrían generado ganancias estimadas en más de 400 millones de pesos, según reportes oficiales citados por Latinus y el comunicado de la Armada de México.

Inteligencia contra el mercado negro

El aseguramiento de 37 embarques no fue fortuito. Fue resultado de trabajos de inteligencia estratégica y colaboración internacional que permitieron identificar patrones sospechosos. De acuerdo con información recabada por Telediario CDMX, las autoridades detectaron irregularidades clave:

  • Documentación falsa o alterada.
  • Rutas logísticas inconsistentes.
  • Perfiles de carga que no coincidían con operaciones comerciales legítimas.
  • Un riesgo doble: Salud y seguridad

    Más allá de la evasión fiscal, el impacto de estos productos es alarmante. Según datos de la Alianza Nacional de Pequeños Negocios (Anpec), 3 de cada 10 cigarros vendidos en el país son ilegales, impulsados por su bajo costo, que puede ser hasta 75 pesos menor por cajetilla en comparación con las marcas legales que pagan el Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS).

    Sin embargo, como advierten Amílcar Salazar Méndez y Nilsa Hernández en su reporte para Milenio/Telediario, estos productos carecen de control sanitario, lo que eleva exponencialmente el riesgo para los consumidores. Además, la Semar fue enfática en señalar que las ganancias de este mercado negro financian directamente otras actividades de la delincuencia organizada, convirtiendo a cada consumidor en un eslabón involuntario de la cadena criminal.

    Sanciones más severas

    Para los comerciantes, vender estos productos ya no es una opción viable. Desde el pasado 1 de enero, la legislación se endureció, tipificando la venta o posesión de cigarros ilegales como delito de contrabando. Las sanciones incluyen:

  • Prisión: De 3 meses a 9 años.
  • Multas: Hasta el 150% de los impuestos omitidos.
  • Decomiso: Pérdida de mercancía, bienes y vehículos asociados.
  • La recomendación de las autoridades es clara: verificar siempre el código de seguridad fiscal en las cajetillas para garantizar su legalidad y evitar problemas legales graves.


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