Con el fin de las festividades decembrinas, miles de familias se enfrentan a la duda de qué hacer con su árbol de Navidad natural. Ante esto, el Gobierno del Estado de México ofrece una alternativa ecológica y solidaria: donarlo al Parque Ecológico Zacango para mejorar la calidad de vida de la fauna silvestre.
La Comisión Estatal de Parques Naturales y de la Fauna (Cepanaf) lanzó una invitación abierta para que los mexiquenses lleven sus pinos a las instalaciones del zoológico, ubicado en el municipio de Calimaya. El objetivo no es solo el reciclaje, sino utilizar estos ejemplares en actividades de bienestar animal.
Mientras esperamos el tour, vengan a conocer a nuestras verdaderas estrellas ✨
Ejemplares icónicos que forman parte de la conservación.
Marcelino | Cosmo | Omari | Güero |
Ragnar | ikal | Noah | Rafa
Aqui en Parque Ecológico Zacango#Zacango #BTS #kpop pic.twitter.com/ej9L4pB7Is— Zacango (@zacangoedomex) January 13, 2026
Una segunda vida para el árbol
Lejos de convertirse en desecho, los árboles donados cumplen una función vital para especies como osos, felinos, rinocerontes, jirafas y grandes primates. Según los especialistas del parque, la introducción de estos elementos en los hábitats fomenta la estimulación sensorial gracias a sus texturas rugosas y sus olores naturales.
El contacto con los pinos permite a los animales desarrollar comportamientos propios de su vida silvestre, tales como:
¿Cómo y dónde entregarlo?
Para participar en esta campaña, los interesados deben acudir a la taquilla del Parque Ecológico Zacango. La recepción está abierta de martes a domingo, en un horario de 10:00 a 16:00 horas. Las autoridades no han establecido una fecha límite, por lo que la campaña se mantiene activa.
Es fundamental cumplir con un requisito de seguridad estricto para proteger a los «seres sintientes»: el árbol debe entregarse completamente limpio. Los donantes deben retirar previamente cualquier clavo, base de madera o plástico, alambres, ganchos y restos de adornos que pudieran lastimar a los animales al momento de interactuar con el follaje.
Con esta iniciativa, el Estado de México busca cerrar el ciclo de las fiestas navideñas con un impacto positivo, promoviendo la educación ambiental y la empatía hacia las especies bajo cuidado humano.

