Fotografía: La Secretaría de Cultura capitalina oficializó el reconocimiento a la tradición centenaria de los pueblos de Atlalilco y Axomulco.
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El arte efímero que adorna las calles y templos del oriente de la capital ha recibido el máximo reconocimiento local. Las Portadas Florales de Iztapalapa fueron declaradas oficialmente Patrimonio Cultural Inmaterial de la Ciudad de México, un acto que blinda y enaltece una tradición sostenida durante siglos por las manos de artesanos y mayordomías locales.

En una ceremonia emotiva, la alcaldesa de Iztapalapa, Aleida Alavez Ruiz, acompañada por la secretaria de Cultura de la CDMX, Ana Francis López Bayghen Patiño, celebró el nombramiento como un «acto de justicia». La declaratoria es el fruto de una gestión iniciada hace cinco meses por las sociedades florales de los medios pueblos de Atlalilco y Axomulco, quienes el pasado 15 de julio formalizaron la solicitud.

Un «alfabeto vivo» de pétalos

Más que simples adornos, estas estructuras son feats de ingeniería artesanal y fe. Elaboradas con flores frescas como cempasúchil, clavel y crisantemo, las portadas funcionan como umbrales simbólicos.

«Son una tradición que abre puertas, un alfabeto vivo hecho de pétalos y follajes. Son puentes de flores y brazos abiertos que nos enseñan que lo común, lo festivo y lo solidario son de todas y todos», expresó Alavez Ruiz, destacando que estas obras transforman el espacio público en un lugar de identidad compartida.

Raíces en el siglo XVIII

La secretaria de Cultura, Ana Francis López Bayghen, profundizó en el valor histórico de esta expresión. Explicó que el origen de las portadas se remonta a finales del siglo XVIII, naciendo de un milagro: tras un accidente de caza donde los involucrados resultaron ilesos, se organizó una peregrinación de agradecimiento a la Basílica de Guadalupe, dando inicio a las mayordomías que hoy preservan el ritual.

«Esta tradición sólo existe gracias al corazón, la paciencia y la entrega de las familias que, generación tras generación, han sostenido esta práctica», reconoció la funcionaria capitalina.

¿Qué sigue tras la declaratoria?

El reconocimiento oficial no es el fin del camino, sino el comienzo de una nueva etapa de protección. El siguiente paso administrativo será la publicación del decreto en la Gaceta Oficial de la Ciudad de México.

Posteriormente, se diseñará un Plan de Salvaguarda colectivo. Este documento establecerá las estrategias, recursos y acciones necesarias para garantizar que la técnica, el simbolismo y la organización comunitaria detrás de las portadas florales no se pierdan, asegurando que los «caminos de flores» sigan narrando la memoria del antiguo paisaje lacustre de Iztapalapa para las futuras generaciones.

Redactada por: Alfredo Vázquez


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