Fotografía: La diputada Erika Rosales advirtió que, aunque la actividad genera empleos, opera sin registros y sin medidas de seguridad. Crédito de la fotografía a quienn corresponda
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El auge de los paseos turísticos en kayak por los canales de Xochimilco, especialmente los populares recorridos al amanecer, se ha desarrollado sin ningún tipo de regulación, lo que representa un riesgo para los usuarios y para el frágil ecosistema de esta Área Natural Protegida.

Ante esta situación, el Congreso de la Ciudad de México exhortó formalmente a la alcaldía Xochimilco a tomar cartas en el asunto. La solicitud, presentada por la diputada Erika Lizeth Rosales Medina, pide modificar las “Indicaciones para un viaje seguro y placentero” a fin de incluir, por primera vez, medidas específicas de seguridad, protección y regulación para los kayaks turísticos.

La legisladora de la Asociación Parlamentaria Progresista de la Transformación reconoció que esta nueva modalidad turística ha diversificado la oferta en Xochimilco, generando beneficios económicos, creando empleos y fomentando una nueva experiencia turística más allá de las tradicionales trajineras.

Sin embargo, Rosales Medina subrayó que el rápido crecimiento de esta actividad opera actualmente en un vacío legal.

«El rápido crecimiento de esta actividad ha originado diversos problemas», señaló la congresista. Entre las fallas detectadas destacan la falta de sanciones por el mal uso de los canales, la ausencia total de controles de acceso y la carencia de señalamientos ambientales.

Más preocupante aún, no existen registros oficiales de los kayaks que ofrecen el servicio, faltan medidas de seguridad básicas para los turistas, no hay una regulación de precios y los prestadores de servicios operan sin una póliza de responsabilidad civil que ampare a los usuarios en caso de accidente.

La diputada fue enfática en que la propuesta busca «regular, no prohibir» la práctica del kayak.

El objetivo del exhorto es establecer lineamientos legales y de seguridad claros que protejan el ecosistema de Xochimilco —considerado Patrimonio Cultural de la Humanidad por la UNESCO desde 1987—, brinden certeza jurídica a los prestadores de servicios y, sobre todo, garanticen la seguridad de los turistas nacionales e internacionales.

Redactado por: Alfredo Vázquez


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