Con las alarmas encendidas ante un déficit que ya alcanza las 700,000 viviendas, los principales actores del sector inmobiliario, junto a la academia y asociaciones profesionales, han lanzado la iniciativa «REVIVE» (Red para el Rescate de la Vivienda), una plataforma sin precedentes que busca articular soluciones técnicas y urgentes para la grave crisis habitacional que enfrenta la capital del país.
El diagnóstico es alarmante: la producción anual de vivienda nueva es de apenas 8,000 unidades, cuando la necesidad real se estima entre 60,000 y 120,000. Esta brecha, advierten los expertos, ha convertido el acceso a una casa o un departamento —sea en compra o renta— en una misión casi imposible para miles de «chilangos».
“Todas las alarmas están prendidas. Si no encontramos la manera de incentivar la construcción, se generará una crisis social peor de la que tenemos”, sentenció Pablo Andrade, CEO de la desarrolladora Gran Ciudad, durante la presentación de la iniciativa.
Lejos de afectar solo a zonas de alta plusvalía, la presión más fuerte recae sobre los segmentos medios y bajos. Francisco Andragnes, CEO de Homie, reveló un dato contundente: “Hay muy poca disponibilidad de espacios por debajo de los 15,000 pesos mensuales, pero la demanda es infinita. Un departamento en renta de 12,000 pesos se ocupa hasta en dos días, mientras que uno de 40,000 probablemente tarde varios meses”. Este fenómeno, afirmó, provoca un desplazamiento a nivel ciudad, afectando principalmente a la población joven que busca independizarse.
‘REVIVE’: Una coalición para construir soluciones
La red «REVIVE» integra por primera vez a todo el ecosistema: desde la UNAM y el ITAM en el frente académico, hasta el Colegio de Arquitectos y la Cámara de la Construcción (CMIC), junto a las principales desarrolladoras agrupadas en la Asociación de Vivienda en Renta (AVER). Su premisa central es clara y directa: la única solución real es aumentar la oferta.
“Entre más vivienda exista, los precios bajan, eso está comprobado”, afirmó Carlos Valladares, director jurídico de UrbanHub.
Para lograrlo, la iniciativa ha identificado los principales frenos a la inversión y propone un plan de acción concreto:
- Agilizar la burocracia: Denuncian que obtener permisos y licencias de construcción puede tardar hasta tres años, un plazo que desalienta y encarece cualquier proyecto. Piden al gobierno «mayor velocidad en la agenda legislativa».
- Densificación inteligente: Proponen aprovechar mejor el espacio y crecer verticalmente, siempre que se acompañe de inversión en infraestructura clave como agua, transporte público y áreas verdes.
- Reciclaje de espacios: Impulsar la reconversión de oficinas subutilizadas, plantas industriales abandonadas y edificios antiguos para uso habitacional.
- Certeza para la inversión: Fomentar el financiamiento de la banca, que hoy participa poco en proyectos de vivienda en renta, creando un círculo vicioso de falta de crédito e incertidumbre.
Citando el caso de éxito de Santiago de Chile —donde un plan de redensificación con 200,000 viviendas nuevas logró reducir las rentas céntricas en un 30% en una década—, los expertos de «REVIVE» insisten en que el camino es viable.
Respecto al Bando 1 propuesto por el gobierno capitalino, la red lo ve como una oportunidad para incentivar la vivienda asequible, no como una ley de control de precios. Sin embargo, piden reglas claras y certidumbre para que no se convierta en un inhibidor más de la construcción.
El siguiente paso de «REVIVE» es proporcionar datos técnicos y análisis de mercado a las autoridades para ayudar a diseñar políticas públicas efectivas, consolidándose como un interlocutor clave para desactivar la bomba de tiempo que representa la crisis habitacional en la Ciudad de México.

