Con una consigna clara, “los vagones exclusivos también son para nosotras”, la estación del Metro Insurgentes se convirtió este domingo en el epicentro de una manifestación pacífica por la igualdad y el respeto. Mujeres trans y personas de la diversidad sexual se congregaron para exigir un derecho fundamental: viajar seguras y libres de discriminación en el transporte público.
La protesta fue detonada por un acto de transfobia ocurrido hace casi dos semanas en la estación La Merced. Allí, una oficial de la Policía Bancaria e Industrial (PBI) le impidió el acceso al área exclusiva a Alexa Andrade, una mujer trans, bajo el argumento de que “era un caballero”. El incidente, viralizado en redes sociales, fue la gota que derramó el vaso para una comunidad hastiada de la exclusión.
Desde la Glorieta de Insurgentes, el contingente ingresó al Metro con un objetivo: dialogar. En un gesto de sororidad, repartieron flores a las usuarias cisgénero en los vagones, explicando que su lucha no busca desplazar a nadie, sino compartir un espacio que las proteja de la misma violencia machista que afecta a todas.
“No representamos un peligro, no es un capricho ni un fetiche. Es un espacio necesario por la cantidad de acoso y maltrato que padecemos”, explicó a medios Natalia Olimpia, del colectivo organizador Murciélagos Resilientes.
Imágenes que quedan para la posteridad…
23.08.25
Marcha pacífica de personas trans y aliades para reafirmar que el "uso exclusivo para mujeres" en los vagones del metro, también incluyen a las mujeres trans! ️⚧️✨#mujertrans #mujerestrans #transwoman #trans #mujeres pic.twitter.com/wFOf8Ena8N
— Amy Nicole (@ammynnicole) August 24, 2025
Una lucha contra la violencia y los discursos de odio
La exigencia de un espacio seguro no es trivial. Activistas recordaron que la discriminación verbal es solo la punta del iceberg de una violencia sistémica. Según el Observatorio Nacional de Crímenes de Odio, en lo que va de 2025 se han registrado al menos 739 casos de asesinatos y desapariciones de personas LGBTI+ en México desde 2014, con una alarmante cifra de transfeminicidios recientes en estados como Jalisco y Tabasco.
“Los discursos de odio tienen un impacto real. En cinco días han asesinado a cinco morras trans”, afirmó Zai Uranga, un hombre trans que se sumó a la protesta.
Las manifestantes pegaron stickers con la leyenda “soy mujer” y corearon consignas como “Aquí se ve la resistencia trans”, mientras avanzaban hacia la estación La Merced para realizar un mitin simbólico. Su pliego petitorio es concreto: exigir la sensibilización y capacitación urgente del personal del Metro y de las fiscalías, quienes, denuncian, a menudo las revictimizan.

