Fotografía: La Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México (FGJCDMX) investiga el crimen como feminicidio y la pareja sentimental de la víctima como el principal sospechoso.
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El sueño de prosperidad de Alma Elena Sánchez Marcelo se convirtió en una pesadilla. La joven, quien viajó desde su natal Chiapas a la Ciudad de México el pasado 15 de junio con la esperanza de encontrar un buen trabajo, fue reportada como desaparecida el 7 de agosto, desatando la angustia de su familia y una intensa búsqueda por parte de las autoridades.

La investigación dio un giro macabro esta semana, llevando a los agentes de la Policía de Investigación (PDI) hasta una obra en construcción del Instituto de la Vivienda (INVI), ubicada en la calle Zempoala 104, en la colonia Narvarte. Tras obtener una orden de cateo, los peritos, en colaboración con la Comisión de Búsqueda de Personas, notaron una anomalía en la estructura: una pared de cemento recién colado que no figuraba en los planos originales del edificio.

La sospecha se confirmó gracias al agudo olfato de un binomio canino, que marcó la zona insistentemente. Personal del Heroico Cuerpo de Bomberos procedió a demoler el muro, revelando el horror en su interior: el cuerpo sin vida de Alma Elena, que presentaba evidentes huellas de violencia.

La pareja, en el centro de la investigación

La principal línea de investigación de la Fiscalía apunta directamente a la pareja sentimental de la víctima, un hombre identificado preliminarmente como «Toño», quien, irónicamente, trabajaba como vigilante en la misma construcción donde fue hallado el cuerpo.

Según los informes, este individuo se habría comunicado con la familia de Alma Elena para asegurarles que ella había decidido abandonar la ciudad y regresar a Chiapas, una coartada que buscaba desviar la atención y ganar tiempo. Ahora, las autoridades han confirmado que tienen plenamente identificado al sujeto y han desplegado un operativo para su localización y captura, con el fin de presentarlo ante la justicia para que responda por este atroz crimen.

Mientras el cuerpo de Alma Elena fue trasladado al Servicio Médico Forense (SEMEFO) para realizar la necropsia de ley que determinará la causa exacta de su muerte, el inmueble en la Narvarte permanece asegurado. La historia de Alma es un doloroso recordatorio de la vulnerabilidad y la violencia que enfrentan miles de mujeres en el país, una tragedia que ha truncado la vida de una joven trabajadora que solo buscaba una oportunidad.


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