En la Ciudad de México apostamos por la soberanía construida desde abajo; desde los barrios y desde las calles, donde florecen la solidaridad, la resistencia y la esperanza”, destacó. Con un espíritu latinoamericano, la Jefa de Gobierno de CDMX llamó a construir una red de unidad entre naciones. En su participación en el segundo Congreso Panamericano 2025, el cual tuvo como sede a la Ciudad de México, expresó que las acciones y proyectos planteados en los foros deben surgir del diálogo para construir planes continentales.
“Es tiempo de construir puentes para lograr acciones. De nosotros depende que la fraternidad prime sobre el encono, la cooperación sobre la exclusión, el derecho sobre la fuerza, las reglas sobre la arbitrariedad, el multilateralismo sobre el unilateralismo y la paz sobre la guerra. En breve: el humanismo sobre el egoísmo, la violencia, el odio y la discriminación”, expresó.
Desde el Teatro de la Ciudad de México Esperanza Iris, la mandataria capitalina recordó que su trayectoria se inició con la lucha para garantizar los derechos de las comunidades vulnerables, “demostrando que desde las periferias también se puede marcar rumbo hacia el futuro”.
Proponernos —dijo— derribar los muros que dividen esta ciudad entre la ciudad central que lo tiene todo y la ciudad periférica que poco tiene. “Es un logro colectivo que las soluciones construidas desde los territorios más golpeados, desde las comunidades más vulnerables, hoy estén en el corazón de las políticas públicas más innovadoras”, afirmó.
Recordó que la ciudad se ha vuelto a lo largo de los años, y gracias a gobiernos transformadores, símbolo de política social a nivel nacional e internacional. “La Ciudad de México, hoy por hoy, se puede decir que se convierte en un símbolo de la política social a nivel nacional e internacional.

