El Congreso de la Ciudad de México se convirtió en el epicentro del debate juvenil al celebrarse la segunda jornada del Primer Parlamento de las Personas Jóvenes, un ejercicio democrático donde los participantes presentaron una agenda legislativa audaz y conectada con las realidades más apremiantes de la capital. Sus propuestas abarcaron desde la salud sexual y la seguridad ciudadana hasta la crisis hídrica y la participación política.
En una sesión que reflejó las principales preocupaciones de su generación, las y los parlamentarios pusieron sobre la mesa iniciativas contundentes. En materia de salud y derechos, destacó una propuesta para garantizar el acceso libre y gratuito a métodos anticonceptivos definitivos (como la vasectomía y la oclusión tubaria bilateral) para cualquier mujer mayor de 18 años, incluyendo sanciones para las instituciones que nieguen este derecho de forma injustificada.
La agenda de seguridad y justicia fue uno de los ejes centrales. Los jóvenes legisladores propusieron reformar la ley para que las medidas de protección a personas que intervienen en un proceso penal se apliquen de forma inmediata cuando exista un riesgo evidente. Asimismo, exigieron mediante un punto de acuerdo una protección especial para comerciantes de mercados y tianguis que son víctimas de extorsión, un delito que lacera la economía local. De manera específica, urgieron a reforzar la seguridad en la alcaldía Iztapalapa a través de una mejor coordinación operativa.
Otras propuestas en este rubro incluyeron la modernización del código penal en lo referente a la justicia para adolescentes y el abordaje de la violencia filio-parental, un fenómeno social cada vez más visible.
En respuesta a los grandes retos de la ciudad, los parlamentarios juveniles también abordaron temas de gobernanza y derechos humanos. Presentaron una iniciativa para modificar la Ley del Sistema de Aguas y asegurar que el acceso al agua sea un derecho humano plenamente garantizado. Además, propusieron la creación de concejalías juveniles dentro de la estructura de las alcaldías, buscando asegurar un espacio permanente de representación y toma de decisiones para su sector.
Finalmente, en el ámbito de la salud mental, se hizo un llamado a implementar campañas permanentes de sensibilización sobre trastornos mentales y a capacitar al personal educativo de todos los niveles para que puedan detectar síntomas de depresión y ansiedad en niñas, niños y adolescentes.
Aunque las resoluciones de este parlamento no son vinculantes, sirven como un termómetro de las prioridades juveniles y un exhorto formal para que los legisladores de la III Legislatura integren estas visionarias propuestas en su agenda de trabajo.

