Fotografía: El paisaje de Paseo de la Reforma, una de las avenidas más emblemáticas de México, está a punto de cambiar drásticamente. El Gobierno de la Ciudad de México ha puesto en marcha un operativo definitivo para retirar a todos los vendedores ambulantes que durante meses han ocupado sus aceras, prometiendo que la zona quedará completamente liberada en cuestión de semanas. Adolfo Llubere, titular del Programa de Alcaldías y Reordenamiento de la Vía Pública, confirmó la medida y estableció un plazo. "En unas semanas ya va a quedar totalmente liberado. Entendemos la necesidad porque es un punto atractivo, pero también debe haber regla y orden”, señaló el funcionario. El proceso de reubicación ya muestra un avance superior al 70%. A principios de 2025, se contabilizaban cerca de 280 comerciantes distribuidos en 12 puntos distintos de la avenida. Al día de hoy, esa cifra se ha reducido a un grupo de 70 vendedores, quienes aún permanecen en focos específicos como los alrededores de la Estela de Luz, el cruce con la calle Génova y un puesto aislado cerca de Reforma 222. Las autoridades aseguran estar en negociaciones constantes con ellos para concretar su salida. El Destino: La Explanada del Teatro Blanquita La pregunta clave es ¿a dónde irán los comerciantes? La administración capitalina ha designado la explanada del histórico Teatro Blanquita como el nuevo punto para el comercio. Este lugar, ubicado en el Centro Histórico, llevaba años en el abandono y se había convertido en un refugio para personas en situación de calle. La decisión ha generado interrogantes sobre si el espacio ha sido debidamente acondicionado para ser un polo comercial atractivo y seguro, y qué alternativas se ofrecieron a la población vulnerable que lo habitaba. Según Llubere, este centro artesanal es solo el primero de varios que se planean habilitar como alternativa al comercio informal. Higiene y Seguridad, los Argumentos del Gobierno La justificación oficial para el desalojo se centra en preocupaciones de higiene, la acumulación de basura y los riesgos de Protección Civil. Las autoridades han señalado el peligro que representa la manipulación de tanques de gas y aceite caliente en una de las vías más transitadas por peatones y turistas en el país. Asimismo, se ha hecho una distinción entre los artesanos y otros comerciantes que venden productos no manufacturados por ellos mismos. Aunque el nuevo espacio en el Teatro Blanquita se presenta como un "centro artesanal", queda la duda sobre el destino de los numerosos puestos de comida y otros giros que formaban parte del panorama de Reforma. Mientras el gobierno avanza con su plan de "limpieza", el éxito de la medida dependerá no solo de desalojar la avenida, sino de la capacidad del nuevo espacio en el Teatro Blanquita para ofrecer una alternativa económica viable para los cientos de familias que dependían del flujo de gente en Paseo de la Reforma.
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El paisaje de Paseo de la Reforma, una de las avenidas más emblemáticas de México, está a punto de cambiar drásticamente. El Gobierno de la Ciudad de México ha puesto en marcha un operativo definitivo para retirar a todos los vendedores ambulantes que durante meses han ocupado sus aceras, prometiendo que la zona quedará completamente liberada en cuestión de semanas.

Adolfo Llubere, titular del Programa de Alcaldías y Reordenamiento de la Vía Pública, confirmó la medida y estableció un plazo. «En unas semanas ya va a quedar totalmente liberado. Entendemos la necesidad porque es un punto atractivo, pero también debe haber regla y orden”, señaló el funcionario.

El proceso de reubicación ya muestra un avance superior al 70%. A principios de 2025, se contabilizaban cerca de 280 comerciantes distribuidos en 12 puntos distintos de la avenida. Al día de hoy, esa cifra se ha reducido a un grupo de 70 vendedores, quienes aún permanecen en focos específicos como los alrededores de la Estela de Luz, el cruce con la calle Génova y un puesto aislado cerca de Reforma 222. Las autoridades aseguran estar en negociaciones constantes con ellos para concretar su salida.

El Destino: La Explanada del Teatro Blanquita

La pregunta clave es ¿a dónde irán los comerciantes? La administración capitalina ha designado la explanada del histórico Teatro Blanquita como el nuevo punto para el comercio. Este lugar, ubicado en el Centro Histórico, llevaba años en el abandono y se había convertido en un refugio para personas en situación de calle.

La decisión ha generado interrogantes sobre si el espacio ha sido debidamente acondicionado para ser un polo comercial atractivo y seguro, y qué alternativas se ofrecieron a la población vulnerable que lo habitaba. Según Llubere, este centro artesanal es solo el primero de varios que se planean habilitar como alternativa al comercio informal.

Higiene y Seguridad, los Argumentos del Gobierno

La justificación oficial para el desalojo se centra en preocupaciones de higiene, la acumulación de basura y los riesgos de Protección Civil. Las autoridades han señalado el peligro que representa la manipulación de tanques de gas y aceite caliente en una de las vías más transitadas por peatones y turistas en el país.

Asimismo, se ha hecho una distinción entre los artesanos y otros comerciantes que venden productos no manufacturados por ellos mismos. Aunque el nuevo espacio en el Teatro Blanquita se presenta como un «centro artesanal», queda la duda sobre el destino de los numerosos puestos de comida y otros giros que formaban parte del panorama de Reforma.

Mientras el gobierno avanza con su plan de «limpieza», el éxito de la medida dependerá no solo de desalojar la avenida, sino de la capacidad del nuevo espacio en el Teatro Blanquita para ofrecer una alternativa económica viable para los cientos de familias que dependían del flujo de gente en Paseo de la Reforma.


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