En una jornada de mensajes contradictorios, la jefa de Gobierno, Clara Brugada, anunció que su administración trabaja «lo más pronto posible» en un nuevo protocolo para las manifestaciones en la Ciudad de México, con el objetivo de proteger a terceros sin reprimir a los protestantes.
La declaración, sin embargo, se vio opacada por un operativo ocurrido este martes en el que policías capitalinos encapsularon y agredieron a integrantes del sector salud que se manifestaban en Paseo de la Reforma, poniendo en tela de juicio la promesa de «no represión».
La Promesa: «No a la Represión, Sí a la Seguridad»
El anuncio de Brugada surge como respuesta directa a los destrozos ocurridos el pasado 4 de julio durante una manifestación contra la gentrificación en las colonias Roma y Juárez, donde 16 edificios sufrieron daños y más de 50 fueron grafiteados.
«Esta ciudad es de derechos y libertades y aquí no se va a reprimir las manifestaciones. Pero también tenemos que hacer un protocolo que garantice la seguridad a terceros, eso sin reprimir a la población, pero tampoco que algunos se dediquen a generar violencia directa», afirmó la mandataria.
El secretario de Gobierno, César Cravioto, se comprometió con los vecinos afectados a que no se permitirán nuevos actos violentos, y se confirmó que ya se presentaron las denuncias correspondientes ante la Fiscalía por los daños.
La Realidad: Operativo Contra Trabajadores de la Salud
Mientras el gobierno capitalino delineaba su nueva estrategia de contención, la realidad en las calles mostraba una cara distinta. Integrantes de la Fuerza Independiente de Trabajadores de la Salud (Fintras), que marchaban sobre Reforma para exigir derechos laborales al IMSS Bienestar, fueron interceptados por un fuerte dispositivo de la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC).
Testimonios y reportes en redes sociales denunciaron que los policías no solo encapsularon a los manifestantes para impedir su avance, sino que también destruyeron un campamento y golpearon y arrastraron a varios trabajadores de la salud, una acción que contrasta directamente con el discurso de no represión emitido desde el Antiguo Palacio del Ayuntamiento.
El Telón de Fondo: Gentrificación y Diálogo
La administración de Clara Brugada ha señalado que, además de la creación del protocolo de seguridad, se está trabajando en una propuesta integral para enfrentar la gentrificación, el fenómeno que originó la protesta del 4 de julio. La jefa de Gobierno se pronunció contra la xenofobia y la discriminación, y adelantó que se busca regular de mejor manera el impacto del turismo y el encarecimiento de la vivienda para proteger a los habitantes locales.
El gobierno ya ha iniciado diálogos con vecinos de las colonias afectadas, en un intento por atender tanto las consecuencias de las protestas como las causas que las motivan, un esfuerzo que ahora queda bajo el escrutinio público tras las imágenes del operativo contra el personal de salud.

