Fotografía: Este suceso revive el recuerdo de la dramática crisis de rehenes ocurrida en la misma demarcación en 2010.
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La mañana de este martes, la colonia San Juan de Aragón, en la alcaldía Gustavo A. Madero (GAM), se convirtió en el escenario de una tensa toma de rehenes que culminó con la muerte del agresor. Un exinstructor de gimnasio, identificado como José Luis ‘N’, irrumpió armado en el centro comunitario donde trabajaba, desatando una crisis que puso a prueba nuevamente a los equipos especializados de la capital.

El conflicto se originó por un reclamo laboral. Según los informes de la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC), José Luis ‘N’, de 41 años, fue despedido hace tres años del gimnasio que él mismo había acondicionado dentro del Centro Pastoral de la Parroquia de San Jorge Mártir. Hoy, regresó exigiendo una compensación de 600 mil pesos, y al no obtenerla, sacó un arma de fuego y tomó como rehén al actual instructor del lugar, César Miguel ‘N’.

Durante más de dos horas, la avenida 606 fue acordonada mientras agentes de la Unidad Metropolitana de Operaciones Especiales (UMOE) y un negociador de la Fiscalía General de Justicia (FGJCDMX) intentaban dialogar con el sujeto para lograr una rendición pacífica.

El punto de quiebre ocurrió cuando, en un momento de nerviosismo, José Luis ‘N’ disparó contra el agente negociador, hiriéndolo en el cuello y la muñeca. Ante la agresión directa y el riesgo inminente para la vida del rehén y de los propios oficiales, el equipo táctico de la SSC intervino, repeliendo el ataque y abatiendo al agresor de un disparo.

El agente herido fue trasladado de inmediato a un hospital, donde se reporta estable. Por su parte, el rehén fue rescatado ileso y recibió atención médica y psicológica en el lugar.

Un Eco del Pasado: La Crisis que Paralizó la GAM en 2010

Este violento episodio trae a la memoria de la ciudad uno de los pocos antecedentes similares: la toma de rehenes en una casa de empeño en Cuautepec, también en la Gustavo A. Madero, en 2010. En aquella ocasión, que acaparó la atención mediática nacional, el entonces procurador de justicia, Miguel Ángel Mancera, negoció personalmente con los asaltantes para lograr la liberación de los civiles, en un operativo de película que marcó un hito en la historia criminal de la capital.

Aunque expertos en seguridad como Humberto Morgan han calificado estos eventos como «casos aislados» y «atípicos» para una urbe como la Ciudad de México, la coincidencia geográfica y la naturaleza del suceso han reabierto el debate sobre la preparación de los cuerpos de seguridad para este tipo de crisis de alto impacto.

La Fiscalía Antisecuestro ha iniciado la investigación correspondiente para esclarecer todos los detalles del hecho y analizar la actuación policial conforme a los protocolos de uso de la fuerza.


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