El gobierno del Estado de México ha intensificado su respuesta ante las severas afectaciones causadas por las recientes lluvias, implementando un operativo a gran escala que combina trabajos de infraestructura, limpieza y apoyo directo a las familias damnificadas. La gobernadora Delfina Gómez Álvarez supervisa personalmente las labores y ha lanzado un enérgico llamado a la población, señalando que la acumulación de basura en la vía pública es un factor determinante que agrava el riesgo de inundaciones.
«Por mucha maquinaria que tengamos para el desazolve, si la ciudadanía no colabora y sigue tirando basura, el problema va a persistir», advirtió de manera contundente la gobernadora. Esta declaración pone el foco no solo en la reacción gubernamental, sino en la corresponsabilidad social como pieza clave para mitigar la crisis.
El operativo, coordinado entre las brigadas del Grupo Tláloc, Protección Civil estatal y autoridades federales y municipales, se concentra en diversos puntos críticos de la entidad. En Naucalpan, uno de los municipios más afectados, la situación ha escalado al punto de que algunas viviendas presentan daños estructurales graves.
«Estamos en proceso de convencer a las familias para que se resguarden. Se les ha ofrecido albergue y apoyo para rentar viviendas temporales», explicó Gómez Álvarez, reconociendo la resistencia de algunos residentes a abandonar sus hogares por el apego a su patrimonio, pero insistiendo en que «la prioridad es su seguridad».
Además de las labores de limpieza y desazolve de drenajes y coladeras, el gobierno estatal ha comenzado la distribución de alimentos y prepara la entrega de enseres domésticos para reponer las pérdidas de las familias afectadas.
Para fortalecer la estrategia a largo plazo, la administración presentó recientemente el Atlas de Inundaciones Edición XXXI 2025, una herramienta técnica que identifica las zonas más vulnerables y guía las acciones preventivas para optimizar la infraestructura hidráulica del estado.
La gobernadora concluyó con una advertencia clara, indicando que todo el gabinete se mantiene en monitoreo permanente. «La temporada fuerte de lluvias apenas inicia, no podemos cantar victoria. Seguimos en alerta en zonas como Chalco y Jilotzingo», finalizó.

