En un evento que ha captado la atención de los medios internacionales, elementos de la policía encapsularon a una jueza e impidieron que trabajadores del Poder Judicial se manifestaran en uno de los accesos del Gran Premio de México.
Este acto de represión tuvo lugar en el contexto del evento de Fórmula 1, que atrae a miles de espectadores y es seguido globalmente. Los trabajadores del Poder Judicial buscaban aprovechar los reflectores internacionales del evento para alzar la voz y alertar sobre los peligros que representa la reforma judicial propuesta recientemente.
La presencia policial y el encapsulamiento de la jueza impidieron que los manifestantes llegaran a su objetivo, generando críticas sobre la falta de libertad de expresión y el derecho a la protesta. Los manifestantes expresaron su preocupación de que la reforma judicial pueda socavar la independencia del Poder Judicial y poner en riesgo la justicia en México.
Este incidente ha añadido una capa de tensión al Gran Premio de México, que suele ser una celebración del deporte y la velocidad. La comunidad internacional y los espectadores del evento han sido testigos de esta confrontación, subrayando la gravedad de la situación política y judicial en el país.
Los organizadores del Gran Premio no han emitido comentarios sobre el incidente, mientras que los trabajadores del Poder Judicial y sus simpatizantes han prometido continuar su lucha por la independencia y la justicia en México, pese a los obstáculos que enfrentan.

