México podría enfrentar una nueva ola de COVID-19 que se prolongue hasta la temporada navideña, según advirtió el infectólogo Alejandro Macías. Este aumento en los contagios se debe a la aparición de nuevas variantes del virus, como KP.2 y KP.3, que han comenzado a circular en el país.
En un reciente video, Macías, quien también es profesor en la Universidad de Guanajuato, instó a la población a mantener la calma y seguir las medidas sanitarias recomendadas para evitar la propagación del virus. “Hasta julio de 2024, Estados Unidos ha registrado la llegada de nuevas variantes de COVID-19, y es un patrón conocido que cuando esto sucede, los casos tienden a aumentar”, explicó el especialista a través de su cuenta en X.
El infectólogo no considera sorprendente este repunte, dado que históricamente las variantes del virus tienden a desplazarse de norte a sur. Por lo tanto, es probable que México y otros países de América Latina comiencen a observar estos cambios en breve.
Impacto de las Subvariantes KP.2 y KP.3
Según Macías, las subvariantes KP.2, KP.3 y LB.1 se espera que reemplacen a la variante JN.1 Pirola, que ha sido la principal responsable del aumento de casos desde principios de año. Estas nuevas subvariantes también se han observado en Estados Unidos, donde han sustituido a las variantes anteriores.
El experto recomendó a la población tomar precauciones como el uso de cubrebocas en interiores, la vacunación actualizada, y mantener un estilo de vida saludable con ejercicio regular. “No caigamos en pánico. Cubrebocas en interiores, nuevas vacunas, tratar de hacer ejercicio y encontrarnos en las mejores condiciones físicas posibles”, añadió Macías.
Las subvariantes KP.2 y KP.3, pertenecientes a la familia Ómicron, presentan síntomas similares a los del resfriado común, aunque también pueden causar problemas gastrointestinales. Entre los síntomas más frecuentes se encuentran:
• Tos
• Fiebre
• Fatiga
• Dificultad respiratoria
• Congestión nasal
• Dolor de cabeza
• Dolores musculares
• Dolor de garganta
• Diarrea
• Vómito
• Náuseas
• Pérdida del gusto y el olfato
Datos de la Secretaría de Salud revelan que los grupos más afectados por la subvariante KP.3 son los niños de 1 a 4 años, que también concentran la mayor cantidad de hospitalizaciones.
