Desde mayo de 2022, la Fiscalía General de la República (FGR) ha ofrecido una recompensa de 500 mil pesos por información que conduzca a la captura de Gerardo González Ramírez, alias “El Apá” o “El Gera”, lugarteniente del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG). A pesar de ello, este peligroso criminal se pasea impunemente por las calles de Nochistlán, Zacatecas, sin ser molestado por las autoridades locales.
Captado en video y fotografías, “El Gera” ha sido visto vistiendo ropa militar y movilizándose en camionetas clonadas del Ejército Mexicano. En los clips, se observa cómo se desplaza por el Boulevard de Nochistlán y las principales calles del centro, bajo la mirada complaciente de la Policía Municipal.
En uno de los videos, “El Gera” y sus escoltas son captados mientras circulan en una camioneta clonada del Ejército, sin que los elementos de seguridad interfieran. En otra grabación, se le ve interactuando con los habitantes de la zona, a quienes incluso les presume un cachorro de león.
Fuentes locales indican que el líder criminal se dirige frecuentemente a la principal plaza del municipio, donde socializa con los residentes, quienes, por miedo o por simpatía, se toman fotografías con él y su felino. Un comerciante del lugar, que pidió mantener su anonimato, relató cómo “El Gera” es tratado casi como una figura política, recibiendo reverencias y saludos de los policías municipales.
Las imágenes muestran a Gerardo González Ramírez vestido con ropa táctica similar a la del Ejército Mexicano, mientras exhibe un león cachorro en la banqueta, custodiado por sus escoltas y una patrulla de la Policía Municipal.
A pesar del temor generalizado entre los habitantes, un joven intentó denunciar la presencia de hombres armados disfrazados de militares. Sin embargo, minutos después, los mismos individuos lo secuestraron, torturaron y golpearon, dejándolo vivo solo para servir de advertencia a otros.
La FGR ha señalado a “El Gera” como un objetivo prioritario, involucrado en actividades delictivas en Nochistlán, Apulco y Jalpa en Zacatecas, así como en Yahualica de González Gallo en Jalisco. A pesar de los esfuerzos de las autoridades federales, su influencia y control en la región siguen siendo evidentes, mientras se pasea por las calles como si fuera el verdadero gobernante del lugar.
