Josh Klinghoffer, acusado de negligencia tras arrollar a un hombre en un cruce de Los Ángeles
Josh Klinghoffer, exguitarrista de la famosa banda de rock Red Hot Chili Peppers, enfrenta serios problemas legales tras ser demandado por su presunta implicación en la muerte de Israel Sánchez, un peatón de 47 años. El incidente, ocurrido a principios de este año en la intersección de West Main y la avenida Meridian en Los Ángeles, ha generado gran atención mediática.
Según informó el “New York Post”, Klinghoffer está acusado de negligencia y muerte por negligencia tras arrollar a Sánchez con su camioneta. Un video publicado por TMZ muestra el momento del incidente, en el que se ve al músico, de 44 años, deteniéndose, caminando hacia el cuerpo de la víctima y regresando a su vehículo.
Ashley Sánchez, hija del fallecido, presentó una demanda ante el Tribunal Superior de Los Ángeles. En el documento, se afirma que Klinghoffer “arrastró” a Sánchez por el asfalto, causándole un “traumatismo contundente en la cabeza”. La víctima fue trasladada al Hospital Huntington en Pasadena, donde falleció debido a sus heridas.
Los documentos legales también acusan al músico de conducir distraído: “El video del incidente muestra que el acusado no frenó ni disminuyó la velocidad hasta después de golpear fatalmente a Israel Sánchez, lo que indica que probablemente conducía distraído”, se detalla en la demanda.
En respuesta, los abogados de Klinghoffer han negado las acusaciones, alegando que su cliente llamó al 911 inmediatamente después del accidente y esperó a que llegaran los servicios de emergencia: “Después de que Josh atropelló a este peatón en la intersección, inmediatamente se detuvo, llamó al 911 y esperó hasta que llegaron la policía y la ambulancia”, indicaron sus representantes legales.
Hasta el momento, no se ha realizado ningún arresto. Los familiares de la víctima han declarado a la revista “People” que buscan un juicio justo, una compensación económica por daños y perjuicios, y la cobertura de los gastos médicos, funerarios y legales.
📸: The Guardian
