El pánico y la incertidumbre se apoderaron nuevamente de la Facultad de Estudios Superiores (FES) Iztacala de la UNAM. La mañana de este martes 21 de abril, alrededor de cuatro mil estudiantes, docentes y trabajadores administrativos fueron desalojados de emergencia tras el reporte de una amenaza de bomba al interior del campus.
La movilización, que representa la tercera falsa alarma en lo que va del año y la segunda en menos de dos semanas, se originó antes del mediodía tras el hallazgo de un mensaje escrito en una cuartilla dentro de un salón, el cual advertía sobre la presencia de artefactos explosivos. A la par, el rumor comenzó a esparcirse rápidamente a través de grupos de WhatsApp entre la comunidad estudiantil.
Ante la situación, la dirección del plantel activó de inmediato el «Aviso Especial 11». Priorizando la integridad de la comunidad universitaria y en estricto apego a los protocolos vigentes, se ordenó la evacuación total de las instalaciones ubicadas en la avenida De Los Barrios.
Como parte del protocolo de seguridad activado en el campus central, el equipo de Protección Civil de la #FESI, en coordinación con la policía municipal y estatal, la Unidad Canina de Rescate y Detección de la #UNAM, así como con el apoyo de cuerpos de bomberos… pic.twitter.com/JGzAl8UJN8
— FES Iztacala UNAM (@FESI_UNAM) April 21, 2026
Un despliegue de alta tecnología
El llamado de emergencia provocó una fuerte movilización de los tres niveles de gobierno. Elementos de la Secretaría de Seguridad del Estado de México (SSEM), especializados en el manejo de explosivos, arribaron al lugar apoyados por la Guardia Nacional, la policía municipal, Bomberos y Protección Civil de Tlalnepantla.
El operativo de búsqueda fue exhaustivo. Mientras las autoridades resguardaban el perímetro exterior —obligando a pausar momentáneamente las obras de reencarpetado en la zona para permitir el paso de las unidades de emergencia—, al interior se desplegó la Unidad Canina de Rescate y Detección de la UNAM. Las inspecciones abarcaron aulas, pasillos, baños y áreas comunes, e incluso se utilizaron drones para la revisión de las azoteas.
Regreso a la normalidad entre la molestia estudiantil
Fue alrededor de las 12:15 horas cuando los expertos concluyeron el rastreo, confirmando de manera oficial que no existía ningún dispositivo de riesgo y catalogando el evento como una falsa alarma.
Tras descartar el peligro, la FES Iztacala emitió un comunicado informando que las actividades académicas y administrativas se retomarían con normalidad para el turno vespertino.
Sin embargo, la constante suspensión de clases ha comenzado a generar descontento entre la comunidad. Estudiantes señalaron su frustración, especialmente aquellos que se trasladan desde zonas lejanas, debido a la pérdida de tiempo y el impacto económico en sus pasajes, además de las afectaciones directas al calendario escolar. Apenas el pasado 10 de abril, un incidente idéntico obligó a vaciar la facultad bajo el reporte de tres supuestos explosivos, lo que también resultó ser una amenaza vacía.

