“Presidenta Claudia Sheinbaum, usted es mujer, por favor, ayúdenos. Solo soy una médica que está pidiendo justicia”. Con este urgente llamado, la doctora Daniela García, residente de tercer año de pediatría, expuso la grave crisis de seguridad y negligencia que se vive al interior del Hospital Infantil de Tamaulipas, luego de denunciar que ella y una compañera fueron víctimas de violencia sexual en el área de descanso del nosocomio.
Los hechos, ocurridos la madrugada del 30 de diciembre de 2025, destaparon una serie de omisiones por parte de la administración del hospital. De acuerdo con el testimonio de las víctimas, tras el ataque cometido por un sujeto ajeno a la institución que ingresó a los dormitorios, no recibieron ningún tipo de acompañamiento médico, psicológico ni jurídico por parte de la dirección. Tuvieron que acudir por sus propios medios a buscar atención y certificar las lesiones.
Daniela García, médico residente que denunció ser víctima de violación al interior del Hospital Infantil de Tamaulipas, pide a Claudia Sheinbaum protección para ella y su familia, así como encontrar al hombre que la agredió a finales del año pasado.pic.twitter.com/DizYYd1uun
— Monica Garza (@monicagarzag) March 6, 2026
El grito de Daniela y los cambios en la dirección
La indignación escaló a principios de marzo de 2026, cuando la doctora García aprovechó una asamblea de bienvenida para nuevos residentes y confrontó públicamente la inacción de las autoridades. Señaló directamente al entonces director, Vicente Plascencia Valadez, por minimizar los hechos, entorpecer el proceso legal y culpabilizar a las víctimas en lugar de garantizar un entorno seguro.
Ante la valiente exposición de Daniela García y la difusión del caso en redes sociales, Plascencia Valadez presentó su renuncia el pasado 6 de marzo, argumentando que daba un paso al costado para «no entorpecer las investigaciones».
Ese mismo día, el IMSS-Bienestar emitió un comunicado expresando su solidaridad con las médicas afectadas y anunció el nombramiento de la nefróloga pediatra Judith Cornejo Barrera como nueva directora del hospital, con la encomienda de reforzar los protocolos de seguridad y garantizar espacios libres de violencia para el personal de salud.
Un historial de inseguridad y un agresor libre
Las denunciantes subrayaron que la agresión de diciembre no es un hecho aislado. En 2024, el personal ya había reportado el ingreso de personas ajenas para cometer robos y actos de acoso y exhibicionismo, incidentes que fueron desestimados por la administración anterior bajo el argumento de que las médicas «debían ponerle seguro a su puerta».
A más de dos meses del ataque, la impunidad prevalece. Aunque el 9 de enero de 2026 la Fiscalía General de Justicia del Estado de Tamaulipas (FGJ) detuvo a un trabajador del hospital señalado como presunto responsable, un juez de control ordenó su liberación una semana después, argumentando insuficiencia de pruebas para vincularlo a proceso.
Hoy, la doctora Daniela García y sus compañeras exigen protección para ellas y sus familias, y lanzan una pregunta fundamental que cuestiona la operatividad del sistema de salud estatal: «Si violaron a dos médicas adultas en su área de descanso, ¿a qué peligros están expuestos los pacientes pediátricos?».

