Fotografía: La autoridad sostiene que intervino por crueldad animal: 798 de los 936 perros y gatos rescatados presentaban signos de maltrato severo.
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Bajo la consigna “Somos protectores, no somos criminales”, cientos de ciudadanos, activistas y colaboradores del Refugio Franciscano marcharon este domingo del Ángel de la Independencia al Zócalo capitalino. La movilización tuvo como objetivo exigir la restitución del predio en Cuajimalpa y la devolución inmediata de los más de 900 animales asegurados por las autoridades el pasado 7 de enero.

La protesta se da en medio de una fuerte polarización: mientras los manifestantes califican la intervención como un “despojo” motivado por intereses inmobiliarios, la Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México (FGJCDMX) sostiene que se trató de un rescate urgente ante condiciones de hacinamiento y crueldad animal.

Acusaciones de negligencia y muertes

Durante el recorrido sobre Paseo de la Reforma, Javier Todd, integrante del patronato del Refugio Franciscano, lanzó una grave acusación contra las autoridades. Afirmó que, derivado del estrés y el manejo durante el traslado, 27 animales han fallecido y se desconoce el paradero de la población felina.

“Fue un despojo y no un rescate. Exigimos transparencia inmediata sobre dónde están los mil 95 animales que teníamos y en qué condiciones se encuentran”, declaró Todd, quien también solicitó que cese el hostigamiento penal contra los rescatistas.

Los manifestantes, acompañados de pancartas y mascotas, alegaron que el conflicto real es una disputa legal por el terreno entre el refugio y la Fundación Antonio Haghenbeck y de la Lama, sugiriendo que el operativo gubernamental favorece intereses privados para un desarrollo inmobiliario, versión que las autoridades han negado.

La postura oficial: «Era un tema de crueldad»

En contraparte, la titular de la Fiscalía, Bertha María Alcalde Luján, ha sido enfática en los hallazgos del cateo. Según los peritajes veterinarios, de los 936 animales contabilizados, 798 presentaban afectaciones compatibles con el maltrato, incluyendo desnutrición, lesiones dermatológicas y hacinamiento en jaulas sin luz ni ventilación.

El gobierno capitalino informó este mismo domingo que los 304 perros trasladados al albergue temporal en el Ajusco están “evolucionando favorablemente”. Roberto Cordero, director del Hospital Veterinario de la CDMX, detalló que un equipo de 15 especialistas atiende las lesiones de los canes las 24 horas.

Sin embargo, la Secretaría del Medio Ambiente (Sedema) admitió que algunos espacios, como el de la Utopía Gustavo A. Madero, aún se encuentran en «proceso de adecuación».

División entre animalistas

El caso ha dividido opiniones en el gremio. Mientras los manifestantes defienden la labor de 48 años del refugio, otras voces como la abogada y activista Sofía Morín (de Va por sus Derechos), respaldaron la intervención. Morín aseguró haber constatado personalmente la precariedad del lugar, calificando el estado de los animales como una violación a sus derechos básicos, independientemente del pleito legal por el terreno.

Al llegar al primer cuadro de la ciudad, el contingente leyó un pliego petitorio dirigido a la Jefa de Gobierno, Clara Brugada, y a la presidenta Claudia Sheinbaum, exigiendo acatar las suspensiones judiciales que, aseguran, amparan la operación del refugio y ordenan su restitución.


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