Fotografía: La movilización realizada ayer jueves apenas reunió a un centenar de personas.
Compartir

Lo que se anunciaba como una contundente réplica de la llamada “Generación Z” durante el 115 Aniversario de la Revolución Mexicana, terminó diluyéndose este jueves en una jornada de contrastes, marcada por la baja afluencia y la falta de eco en los bastiones universitarios.

Mientras ayer el Zócalo capitalino vibraba con el desfile cívico-militar encabezado por la presidenta Claudia Sheinbaum, en el Ángel de la Independencia la respuesta opositora fue mínima. El contingente, que apenas superó el centenar de personas, intentó marchar hacia el primer cuadro de la ciudad sin éxito, topándose con la indiferencia estudiantil y los cercos policiales.

UNAM vacía: el dato revelador

El contraste más agudo de la jornada se vivió en el sur de la ciudad. Pese a la convocatoria digital que citaba a los estudiantes en la Biblioteca Central de la UNAM a las 9:00 horas, el campus de Ciudad Universitaria lució desierto durante toda la mañana.

“No llegó nadie, hay miedo por las detenciones de la marcha pasada”, comentó ayer una profesora en el lugar, refiriéndose a los incidentes del 15 de noviembre. Sin la presencia de líderes estudiantiles, la vanguardia de la marcha en Reforma no fue tomada por jóvenes, sino por una mezcla heterogénea de adultos mayores, una joven con bandera de la UNAM y vendedores que ofertaban banderas del anime One Piece junto a consignas políticas.

Una marcha sin «Marea Rosa»

A diferencia del sábado anterior, la movilización de ayer jueves no contó con el respaldo visible de figuras del PAN ni de la «Marea Rosa», quienes optaron por deslindarse. Entre los asistentes, las arengas variaron desde el “¡Fuera Morena!” hasta pancartas solicitando intervención estadounidense (“S.O.S. USA”), lo que evidenció la falta de un mensaje unificado.

El freno en el Centro Histórico

El avance del reducido grupo fue lento y complicado debido a los cortes viales por el evento presidencial. Al llegar a la esquina de 5 de Mayo y Palma, a tan solo una cuadra de la Plaza de la Constitución, una valla humana de la Secretaría de Seguridad Ciudadana les impidió el paso definitivo.

Aunque no se registraron los enfrentamientos violentos del “bloque negro” de la semana pasada, la tensión se mantuvo con reclamos verbales. “Solo vinimos a ser escuchadas”, protestaron algunas participantes. Sin embargo, ante la imposibilidad de avanzar y el desgaste de horas bajo el sol, la protesta se dispersó poco antes de las 15:00 horas, dejando como saldo una postal desangelada para la oposición en una fecha histórica clave.

Redactado por: Alfredo Vázquez


Compartir

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *