Mientras una grúa retira los hierros retorcidos de la vía, Bernardino Santos busca desesperadamente a su sobrina Liliana, de 26 años. Ella es una de las decenas de pasajeros cuyo viaje a la Ciudad de México terminó en una escena de terror esta mañana, cuando el autobús de la línea Herradura de Plata en el que viajaba fue partido en tres por un tren de carga.
El brutal impacto, ocurrido en un congestionado cruce de la zona industrial de Atlacomulco, ha dejado una estela de muerte y dolor. La Fiscalía mexiquense confirmó el fallecimiento de diez personas (siete mujeres y tres hombres) y al menos 45 heridos, varios de ellos en estado crítico.
«Su teléfono lo tiene el Ministerio Público y su nombre aparece en las listas de los hospitales, pero allí no está», relata Bernardino, atrapado en la angustia de no saber si Liliana está en un hospital o en la morgue. Su historia es la de decenas de familias que, entre el shock y la confusión, buscan respuestas que nadie les da.
El momento fatal: un Intento por ganarle al tren
MOMENTO EXACTO CAPTADO EN VIDEO
¡Tragedia en Atlacomulco! Un autobús de pasajeros fue embestido por un tren de carga tras intentar ganarle el paso en un cruce ferroviario. El saldo: 8 muertos y 45 heridos. La imprudencia al volante vuelve a cobrar vidas. #Edomex #Accidente pic.twitter.com/1rSABOjEXp
— Raúl Gutiérrez (@RaulGtzNR) September 8, 2025
El accidente ocurrió en plena hora pico matutina. Un video de vigilancia captó el momento exacto: el autobús de doble piso, proveniente de San Felipe del Progreso, se encontraba detenido por el tráfico. En una decisión que resultaría fatal, el conductor avanzó para cruzar las vías, ignorando el ensordecedor sonido de la locomotora que se aproximaba.
El tren no pudo frenar. Embistió el centro del autobús, plegándolo y arrastrándolo varios metros. La parte frontal quedó a un lado de la vía, la trasera al otro, y un tercer fragmento fue empujado por la locomotora. Testigos afirman que, tras el choque, el operador del autobús se dio a la fuga.
Un cruce peligroso: «tragedia anunciada»
En el lugar del siniestro, la indignación se mezcla con el dolor. Vecinos de la zona aseguran que no es el primer accidente y denuncian la falta de seguridad en el cruce. La única señalización es un letrero de «ALTO». No existen plumas, semáforos ni alarmas sonoras, y la visibilidad es reducida por vegetación y un anuncio espectacular.
«El conductor debía de andar muy distraído», comenta un vecino, pero la comunidad ha aprovechado para exigir a las autoridades la instalación de infraestructura adecuada en una zona de alto tránsito y mala iluminación.
«Nos arruinaron la vida»: el clamor de las víctimas
En medio de la tragedia, los testimonios desgarradores exponen el drama humano. Un hombre, con la voz quebrada, buscaba a su nuera, quien viajaba para trabajar como empleada doméstica en la Ciudad de México. «Estaba embarazada, ya iba a dar a luz. Nos arruinaron la vida, no sabemos qué va a pasar, su cuerpo quedó ahí», lamentaba.
Otra mujer lloraba la pérdida de su hija, quien deja a tres niños en la orfandad. «¿Qué voy a hacer? La empresa no nos dice nada, los de la aseguradora no nos dicen nada», expresaba, reflejando la frustración y el abandono que sienten los familiares.
La empresa ferroviaria Canadian Pacific Kansas City (CPKC) lamentó el suceso y, en un comunicado, señaló que el conductor del autobús intentó ganarle el paso al tren, haciendo un llamado a respetar los señalamientos. Mientras tanto, la Fiscalía mexiquense ya ha iniciado una carpeta de investigación para deslindar responsabilidades y localizar al chofer prófugo.

