En una acción contundente para atender una de las demandas sociales más sentidas, la Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México (FGJ-CDMX) anunció la creación de la Agencia de Investigación del Delito de Maltrato o Crueldad Animal. Esta nueva unidad especializada nace con el objetivo de investigar y perseguir de manera más eficaz los actos de abuso y crueldad contra los animales en la capital.
La creación de esta agencia es una de las líneas de acción prioritarias dentro del Plan de Trabajo 2025-2029 propuesto por la Fiscal General, Bertha Alcalde Luján. La necesidad de un órgano especializado se sustenta en cifras contundentes: tan solo entre enero y junio de 2025, la Fiscalía de Investigación en Delitos Ambientales y en Materia de Protección Urbana (FIDAMPU) inició 286 investigaciones por este ilícito, logrando el rescate de 189 animales en situación de riesgo mediante cateos.
La nueva agencia, que estará adscrita a la FIDAMPU, tendrá un mandato claro y amplio. Sus responsabilidades irán desde la recepción de denuncias y la integración de carpetas de investigación hasta lograr la vinculación a proceso de los responsables. Además, coordinará operativos de rescate y buscará desarticular espacios clandestinos dedicados al sacrificio de animales.
Al frente de este esfuerzo ha sido designada Mercedes Gutiérrez Salinas, una funcionaria de carrera con amplia trayectoria en la fiscalía, donde se ha desempeñado como agente del Ministerio Público en áreas estratégicas.
Un aspecto clave de la nueva agencia será su capacidad de colaboración. No solo trabajará de la mano con la Procuraduría Ambiental y del Ordenamiento Territorial (PAOT) y la Brigada Animal, sino que también podrá firmar convenios con organizaciones de la sociedad civil y centros médicos. Ejemplo de ello es el acuerdo ya vigente con la Alcaldía Tlalpan para que su Clínica Veterinaria brinde atención médica oportuna a perros y gatos rescatados.
Con este paso, la Fiscalía capitalina busca dar una respuesta más robusta y estructurada a la crueldad animal, garantizando no solo el castigo a los culpables, sino también el bienestar y la recuperación de las víctimas.

