Fotografía: A través del programa Sembrando Vida y Senasica, el Gobierno federal instaló más de 574 mil trampas artesanales.
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En una ofensiva nacional para proteger la sanidad pecuaria y la economía rural, autoridades federales han logrado la captura de más de 11.6 millones de moscas —incluyendo la especie Cochliomyia hominivorax— mediante la instalación estratégica de 574 mil trampas artesanales, frenando así la propagación del gusano barrenador del ganado (GBG).

La Secretaría de Bienestar, en estrecha coordinación con el Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (Senasica) y los gobiernos estatales, encabeza esta estrategia integral que busca romper el ciclo reproductivo del insecto. Las larvas de esta mosca son las responsables de causar severas afectaciones, conocidas como miasis, tanto en ganado como en animales de compañía.

De acuerdo con el reporte interinstitucional, el trabajo de campo ha rendido frutos inmediatos: hasta la fecha, se han inspeccionado más de 2 mil ejemplares y se ha logrado la curación de mil 863 heridas en animales de corral y mascotas.

Columba Jazmín López Gutiérrez, subsecretaria de Inclusión Productiva y Desarrollo Rural, destacó que frente a esta amenaza, el Estado ha desplegado todo su «conocimiento, coordinación y trabajo» para blindar a las comunidades agropecuarias, respondiendo a la emergencia de manera integral.

Respaldo científico y movilización comunitaria

El éxito operativo de esta campaña radica en la conjunción de la movilización masiva y el rigor científico. En las zonas rurales, el programa Sembrando Vida se ha convertido en el escudo territorial primario. Más de 422 mil sembradoras y sembradores, apoyados por más de 4 mil técnicos, realizan labores de monitoreo, revisión clínica de animales y colocación de trampas basándose en una metodología de cuadrantes de riesgo.

A la par, el esfuerzo cuenta con un respaldo científico sin precedentes. Un grupo de 24 investigadores provenientes de 13 instituciones distintas desarrolla soluciones tecnológicas en cinco ejes prioritarios:

  • Vigilancia epidemiológica para anticipar brotes.
  • Técnicas de atracción y monitoreo espacial.
  • Control biológico y químico.
  • Desarrollo biotecnológico para nuevas herramientas de erradicación.
  • Estudios genómicos para descifrar el comportamiento y evolución del parásito.
  • Además de la intervención técnica, el Gobierno de México ha puesto especial énfasis en la prevención inclusiva. Con el apoyo de la Universidad Autónoma de Chapingo y el Senasica, se activó una campaña informativa difundida en radios culturales con traducciones a lenguas originarias como náhuatl, mixteco, zapoteco, maya, wixárika y mazateco, garantizando que los protocolos de sanidad lleguen a los sectores más apartados del país.


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