Con el objetivo de posicionar al municipio como un referente de la gastronomía tradicional y reactivar la economía local, el Gobierno de Huixquilucan anunció la celebración de la «Primera Feria del Mole 2026», un evento diseñado para enaltecer uno de los platillos más emblemáticos de la cultura mexicana.
La presidenta municipal, Romina Contreras Carrasco, lanzó una invitación abierta tanto a expositores como a la ciudadanía para darse cita el próximo domingo 17 de mayo, a partir de las 12:00 horas, en la Explanada Municipal. Esta iniciativa busca ofrecer un escaparate comercial para las familias huixquiluquenses que resguardan el secreto y la sazón de este manjar.
«El mole no es solo un alimento, sino un símbolo de identidad. Cada comunidad tiene su propia receta original, lo que genera un sentido de pertenencia muy fuerte y una enorme diversidad cultural. En Huixquilucan queremos apoyarlos y brindarles este espacio», destacó la alcaldesa.
Convocatoria y requisitos para expositores
Para garantizar la autenticidad y el arraigo cultural del evento, las autoridades municipales informaron que el periodo de registro para los expositores cerrará el próximo miércoles 6 de mayo.
Podrán participar aquellos productores que elaboren de manera tradicional o artesanal variantes como mole, clemole o pipián. Se aceptarán diversas presentaciones, incluyendo bases de chiles y hierbas frescas, chiles secos, ingredientes de temporada o caldosos.
Los requisitos indispensables son:
Las inscripciones se realizan de manera presencial en la Casa de la Cultura «Sor Juana Inés de la Cruz» (San Juan Bautista) o en la Dirección General de Cultura y Turismo, ubicada en «Plaza Andador» (colonia Jesús del Monte). El horario de atención es de lunes a jueves de 9:00 a 17:00 horas, y los viernes de 9:00 a 15:00 horas.
Para incentivar la participación y dignificar la labor de los cocineros, la Dirección General de Cultura y Turismo entregará a cada expositor seleccionado un kit conmemorativo que incluirá un reconocimiento oficial, un mandil, una cuchara de madera y una cazuela de barro, elementos representativos de la cocina tradicional.

