A casi una semana del colapso en la mina Santa Fe, las labores de rescate no se detienen. Con más de 136 horas de trabajo continuo y la participación de más de 300 servidores públicos de los tres niveles de gobierno, la Coordinadora Nacional de Protección Civil (CNPC), Laura Velázquez Alzúa, aseguró que «hay gran esperanza de vida» para localizar a los tres mineros que permanecen atrapados desde el pasado 25 de marzo.
El optimismo de las autoridades se fundamenta en la topografía del yacimiento. Durante una entrevista para N+ Foro, Velázquez Alzúa explicó que, tras cruzar un área severamente inundada y llena de lodo, existe una elevación natural (un alto seco) donde se presume que Francisco Zapata, Abraham Aguilera y Leandro Veltrán lograron resguardarse. Esta hipótesis se reforzó tras cotejar información con José Alejandro Cástulo Colín, el primer trabajador rescatado la madrugada del lunes, quien sobrevivió más de 100 horas bajo tierra y ya se encuentra en su domicilio en óptimas condiciones de salud.
Un operativo titánico a 300 metros de profundidad
El Puesto de Comando Unificado —integrado por la Secretaría de la Defensa Nacional (Defensa), la Secretaría de Marina (Semar), la Guardia Nacional, la Comisión Federal de Electricidad (CFE) y Protección Civil— detalló que las brigadas han logrado avanzar 2.2 kilómetros a través de las galerías subterráneas.
El principal obstáculo en este momento es el agua acumulada en el nivel más bajo de la mina, cuya profundidad lineal alcanza los 300 metros. Para sortear este reto, las cuadrillas operan ininterrumpidamente una motobomba de 10 caballos de fuerza (HP) enfocada en el desalojo del líquido, lo que permitirá a los rescatistas acceder de forma segura a la zona donde estarían los trabajadores.
José Molina Ruiz, coordinador de Protección Civil en Rosario, subrayó en entrevista para Milenio la complejidad de las condiciones internas debido a la humedad y el lodo, lo que impide establecer un tiempo estimado para culminar el rescate. «No se van a detener hasta encontrarlos», sentenció.
Refuerzos y acompañamiento a familias
A los esfuerzos locales y federales se ha sumado un contingente especializado del Grupo de Búsqueda y Rescate Urbano (USAR) proveniente de Jalisco. Según confirmó Sergio Ramírez López, titular de la Unidad Estatal de Protección Civil y Bomberos de esa entidad, 40 oficiales con experiencia en ingeniería estructural, rescate técnico y binomios caninos arribaron a Sinaloa para integrarse a las labores. La información preliminar apunta a que los mineros podrían encontrarse en una «trampa positiva», un área habilitada como comedor al momento del derrumbe.
Mientras la maquinaria y los rescatistas operan contrarreloj, Laura Velázquez Alzúa y el gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, mantienen comunicación constante y directa con las familias de los mineros atrapados. «Aquí vamos a seguir y no nos vamos a ir», reiteró la titular de la CNPC, asegurando que el operativo no concluirá hasta devolver a los trabajadores a sus hogares.

