Fotografía: Familiares reconocieron en el Semefo de Mazatlán a geólogos e ingenieros originarios de Zacatecas, Guerrero, Chihuahua y Sonora.
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La incertidumbre terminó en tragedia para cinco familias. A 17 días de haber sido privados de su libertad por un grupo armado, se confirmó la identificación de cinco de los diez trabajadores de la minera canadiense Vizsla Silver Corp, cuyos cuerpos fueron localizados en fosas clandestinas en la comunidad de El Verde, municipio de Concordia.

Aunque la Fiscalía General de la República (FGR) mantiene hermetismo sobre los dictámenes oficiales, tanto la compañía minera como los familiares de las víctimas han corroborado el desenlace fatal tras las diligencias realizadas en el Servicio Médico Forense (Semefo) de Mazatlán.

Las víctimas identificadas

De acuerdo con fuentes cercanas a la investigación y el reconocimiento de los deudos, los profesionales que perdieron la vida son:

  • José Ángel Hernández Vélez (38 años), ingeniero industrial de Zacatecas.
  • José Manuel Castañeda Hernández (43 años), geólogo originario de Taxco, Guerrero.
  • Ignacio Aurelio Salazar Flores (40 años), geólogo de Zacatecas.
  • Jesús Antonio de la O Valdez (36 años), supervisor de medio ambiente de Chihuahua.
  • José Antonio Jiménez Nevárez (34 años), coordinador de seguridad de Sonora.
  • Los cuerpos fueron hallados tras operativos militares y cateos en la zona serrana, específicamente en El Verde, un poblado ubicado a 40 kilómetros del lugar del plagio, que limita con la zona rural de Mazatlán.

    «Una pérdida trágica»: Vizsla Silver

    Desde su sede en Vancouver, Vizsla Silver emitió este lunes un comunicado en el que lamenta profundamente los hechos. Michael Konnert, presidente y CEO de la compañía, calificó el suceso como una «trágica pérdida de vidas».

    «Estamos devastados por este resultado… Nuestras más profundas condolencias están con las familias, amigos y compañeros de trabajo. Nuestro enfoque sigue siendo la recuperación segura de quienes siguen desaparecidos», expresó Konnert, señalando que, aunque esperan la notificación formal de las autoridades mexicanas, la información proporcionada por las familias es contundente.

    Zona de silencio y disputa

    El secuestro masivo ocurrió el pasado 23 de enero en el campamento de la empresa en Pánuco, Concordia. Este municipio del sur de Sinaloa se ha convertido en un «foco rojo» de violencia, marcado por el desplazamiento forzado y la disputa territorial entre facciones del Cártel de Sinaloa (Chapitos y Mayos), quienes buscan el control de la minería ilegal y las rutas de la sierra.

    Organismos del sector minero nacional exigieron en un posicionamiento conjunto que el caso no quede en una «simple estadística» y demandaron justicia efectiva. Mientras tanto, las autoridades federales continúan los trabajos periciales para identificar al resto de las víctimas y dar con los responsables, de los cuales ya hay cuatro detenidos según reportes preliminares.


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