Alejandro Gilmare Mendoza, alias “El Choko”, presunto líder del grupo criminal “La Chokiza”, fue vinculado a proceso este miércoles 17 de septiembre por los delitos de delincuencia organizada con fines de secuestro. Un juez federal determinó que existen elementos suficientes para iniciar un juicio en su contra y ordenó que permanezca en prisión preventiva en el penal de máxima seguridad de “El Altiplano”.
La decisión judicial llega días después de que la defensa de Mendoza intentara, sin éxito, frenar el proceso. Ahora, la Fiscalía General de la República (FGR) dispondrá de un plazo de cinco meses para fortalecer la investigación complementaria en su contra.
Como parte del Mando Unificado Oriente y de la Estrategia Nacional contra la Extorsión, en Ecatepec, Estado de México, elementos de @Defensamx1, @SEMAR_mx, @FGRMexico, @GN_MEXICO_, @SSPCMexico y autoridades del @Edomex detuvieron a Alejandro “N”, alias “Choko”, identificado como… pic.twitter.com/GPjGI6yFzo
— Gabinete de Seguridad de México (@GabSeguridadMX) September 13, 2025
Cinco meses para una investigación clave
Durante la audiencia, la fiscalía presentó pruebas que relacionan a “El Choko” no solo con secuestro, sino también con una red de actividades ilícitas que incluyen homicidio, extorsión, narcomenudeo, despojo de propiedades, préstamos “gota a gota” y la operación de grupos de “montachoques”.
Junto a él, también fue vinculado a proceso Luis Alberto ‘N’, alias «El Beto», señalado como uno de sus operadores. La captura de ambos es el resultado de una serie de operativos en municipios como Ecatepec, Tultitlán y Nezahualcóyotl, donde se detuvo a otras 13 personas y se aseguraron 72 inmuebles presuntamente utilizados para fines criminales.
El doble rostro de «El Choko»: ¿justiciero o criminal?
Alejandro Gilmare Mendoza construyó una compleja imagen pública. En redes sociales se presentaba como un “justiciero del barrio”, afirmando que “La Chokiza” defendía a comerciantes y transportistas de abusos policiales. Su pasado como agente de la Fiscalía mexiquense (FGJEM) le habría dado conocimientos clave para operar y evadir a las autoridades.
Sin embargo, las investigaciones de la FGR pintan un panorama muy distinto: el de un líder que presuntamente obligaba a comerciantes a afiliarse a su grupo y utilizaba la violencia, incluyendo el secuestro, para someter a quienes se resistían.
Vínculos políticos y estrategia social
La figura de “El Choko” ha estado rodeada de controversia por sus presuntos nexos con la clase política. Han circulado fotografías suyas junto a figuras como Azucena Cisneros, exalcaldesa de Ecatepec, y Sandra Cuevas, exmandataria de la alcaldía Cuauhtémoc, quien admitió haber tenido «una relación efímera» con él.
“La Chokiza” buscaba legitimarse en las comunidades mediante la entrega de juguetes, alimentos y sillas de ruedas, una estrategia para ganar apoyo social mientras, según las autoridades, expandía su control territorial mediante la violencia y la extorsión.

