Fotografía: Mientras el promedio mundial de visita al dentista es de un año, en México se acude cada ocho.
Compartir

La salud bucal en el país enfrenta una crisis silenciosa pero devastadora: el 95 por ciento de los mexicanos padece caries. Esta alarmante cifra es el reflejo de una nula cultura de la prevención, donde la población acude al dentista en promedio cada ocho años —generalmente cuando el daño es irreversible—, en contraste con la media mundial que dicta revisiones cada año o año y medio.

El impacto de este descuido va mucho más allá de la pérdida de piezas dentales. De acuerdo con la doctora Liliana Bueno, especialista en implantes y CEO fundadora de Dental Bueno, las enfermedades periodontales no atendidas están directamente relacionadas con el desarrollo o aceleración de padecimientos pulmonares, afecciones cardiacas e incluso el Alzheimer.

Fotografía: *Vocera:* Dra. LIliana Bueno, Cirujano de Dentista Especialista en implantes con una Maestría en la materia fundadora de la Clínica Dental Bueno.

El costo de no prevenir

Ante este panorama, la especialista hizo un llamado urgente para diseñar e implementar una política pública que priorice la salud bucal desde la infancia. Las escuelas, señaló, deben ser el punto de partida para enseñar a los niños técnicas correctas de cepillado, el uso indispensable del hilo y el cepillo interdental —ya que el cepillo convencional solo retira el 60 por ciento de la placa dentobacteriana—, así como la aplicación de flúor y selladores de fosetas y fisuras.

El impacto de apostar por la prevención no solo es en la calidad de vida, sino también económico. Destinar recursos a campañas preventivas podría ahorrarle al país hasta 9 mil 700 millones de dólares. A nivel individual, el golpe al bolsillo es contundente: los tratamientos correctivos para frenar y eliminar enfermedades periodontales pueden alcanzar los 30 mil pesos.

Tecnología al rescate de la calidad de vida

Para quienes ya han sufrido los estragos de la pérdida dental, especialmente las personas de la tercera edad, el avance médico ofrece nuevas esperanzas. La doctora Bueno destacó que los adultos mayores ya no están condenados a «dejar su dentadura en un vaso de agua todas las noches».

Hoy en día, el uso de tomografías, escáneres digitales y laboratorios integrados en las clínicas permite diseñar prótesis fijas a la medida mediante técnicas de solo cuatro implantes. Esta tecnología garantiza diagnósticos precisos y eficientes, logrando que, en cuestión de horas, un paciente pueda salir del consultorio con una dentadura fija y completamente funcional.

El llamado final de los expertos es claro: revertir estas tendencias es posible, pero requiere un cambio radical hacia la prevención integral para evitar que el descuido siga costando sonrisas, dinero y, sobre todo, la salud general de los mexicanos.


Compartir

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *