La indignación social que desató el caso de “Lobito”, un perro mestizo que fue brutalmente agredido en enero pasado, ha encontrado un primer paso hacia la justicia. Una jueza de control dictó prisión preventiva justificada en contra de Anthony Fran “N”, identificado como el responsable de arrojar al animal por unas escaleras de aproximadamente 10 metros de altura en la colonia San Lorenzo Totolinga.
Durante la audiencia inicial celebrada en los juzgados de Tlalnepantla, la autoridad judicial determinó que el imputado deberá permanecer recluido en el Centro Penitenciario y de Reinserción Social de Barrientos mientras se define su situación jurídica. Aunque trascendió que el acusado habría tramitado un amparo para evitar su captura, su defensa no presentó dicho recurso legal durante la comparecencia, sellando su estancia en prisión.
La cronología de la crueldad Los hechos, que se viraliceron rápidamente en redes sociales, ocurrieron el pasado 21 de enero en la entonces llamada calle Santa Úrsula. De acuerdo con la carpeta de investigación de la Fiscalía General de Justicia del Estado de México (FGJEM), el conflicto inició cuando un perro raza Pitbull —propiedad del ahora detenido— comenzó a pelear con “Lobito”.
Lejos de separar a los animales, Anthony Fran “N” intervino violentamente: primero pateó a “Lobito” y, posteriormente, lo cargó para lanzarlo al vacío desde una altura considerable. La caída provocó lesiones severas en el canino, incluyendo una fractura de cadera que conmocionó a la comunidad vecinal y digital.
Elementos de la #FiscalíaEdoméx y de la policía municipal de @GobNau detuvieron y cumplimentaron orden de aprehensión en contra de Anthony Fran “N”, quien presuntamente arrojó al canino “Lobito” en unas escaleras en el municipio de #Naucalpan, hechos altamente difundidos en redes… pic.twitter.com/yjVFbSFk8N
— Fiscalía Edoméx (@FiscaliaEdomex) February 12, 2026
Investigación ampliada: una familia bajo la lupa
La detención de Anthony no fue el único resultado de las indagatorias. Elementos de la Guardia Municipal y la Policía de Investigación ejecutaron una orden de cateo en el domicilio del agresor, donde localizaron al Pitbull blanco en la azotea, viviendo a la intemperie y en condiciones de posible maltrato.
Las autoridades indagan si la familia del detenido utilizaba a este segundo animal deliberadamente para agredir a otros perros de la zona. El Pitbull fue asegurado para su valoración médica, mientras que otras personas presentes en el inmueble fueron presentadas ante la autoridad para deslindar responsabilidades.
“Callejón de Lobito”: Un símbolo contra el maltrato
El caso no solo movilizó a la justicia penal, sino también a la conciencia ciudadana. Como acto de desagravio y homenaje a la fortaleza del animal, el gobierno de Naucalpan oficializó el cambio de nombre del lugar de los hechos: la Cerrada Santa Úrsula ahora es el “Callejón de Lobito”.
El sitio fue intervenido con iluminación, pintura en los escalones y una placa conmemorativa con la leyenda: “Por Lobito, que cada huella cuente, trata con amor”.
La próxima audiencia se llevará a cabo el 14 de febrero, fecha en la que se determinará si Anthony Fran “N” es vinculado a proceso por el delito de maltrato animal.

