En lo que se perfila como el golpe al narcotráfico más grande en lo que va del año, la Secretaría de Marina (SEMAR) y agencias de seguridad de Estados Unidos lograron el aseguramiento de 188 bultos de cocaína en aguas del Océano Pacífico. La operación, ejecutada con precisión quirúrgica, representa una afectación millonaria a las estructuras financieras de la delincuencia organizada.
El decomiso se registró al oeste de Isla Clarión (perteneciente al Archipiélago de Revillagigedo, colindante con Colima), en una zona que excede la Zona Económica Exclusiva de México. Debido a que la intercepción ocurrió en aguas internacionales, fue crucial el despliegue del «binomio» operativo: unidades de superficie y aéreas de la Armada de México trabajando hombro a hombro con la Guardia Costera de Estados Unidos (USCG) y la Fuerza Interagencial Conjunta del Comando Sur (JIATF-South).
Toneladas de droga y detenidos
Aunque el peso ministerial exacto está por determinarse, las autoridades confirmaron que los 188 bultos contienen varias toneladas de clorhidrato de cocaína. Durante la intervención táctica, se logró la detención de cinco sujetos que custodiaban el cargamento; a los implicados se les leyeron sus derechos y fueron puestos a disposición de las autoridades ministeriales junto con la embarcación y la droga.
Diplomacia en acción
Este éxito operativo no es casualidad. Ocurre en un contexto político clave, mientras los altos mandos de las Fuerzas Armadas de México sostienen reuniones estratégicas con sus contrapartes estadounidenses. La operación materializa los acuerdos de cooperación bilateral para blindar el hemisferio y frenar el flujo de estupefacientes hacia el norte del continente.
Personal Naval en coordinación con la Guardia Costera de los Estados Unidos, aseguró aproximadamente 188 bultos que contenían varias toneladas de presunta cocaína, durante operaciones de vigilancia y seguridad marítima realizadas más allá de la Zona Económica… pic.twitter.com/BJpdZQxiP6
— SEMAR México (@SEMAR_mx) February 11, 2026
La SEMAR enfatizó que estas acciones, realizadas bajo un estricto respeto a la soberanía nacional y los derechos humanos, forman parte de la estrategia permanente para mantener el Estado de Derecho en las zonas marinas y cerrar el paso a las rutas logísticas de los cárteles en el Pacífico.

