La región Laja-Bajío vuelve a ser escenario del horror. En un predio de difícil acceso conocido como “La Freseada”, ubicado entre las comunidades de Franco Tavera y San Antonio de Morales, autoridades estatales y federales confirmaron la localización de una nueva fosa clandestina. Hasta el momento, se han recuperado al menos 13 cuerpos, algunos completos y otros en estado esquelético, ocultos al interior de pozos de agua en desuso y canales de riego.
El hallazgo: entre el agua y la tierra
Los trabajos de recuperación iniciaron el pasado viernes tras labores de inteligencia de la Fiscalía General del Estado (FGE) y reportes ciudadanos sobre movimientos sospechosos en la zona. Sin embargo, la complejidad del terreno extendió las diligencias durante el fin de semana y hasta este martes.
El sitio, caracterizado por ser un área despoblada y con caminos saca cosechas, fue intervenido por la Comisión Estatal de Búsqueda de Personas Desaparecidas, Agentes de Investigación Criminal y peritos forenses, bajo el resguardo perimetral de la Guardia Nacional.
De acuerdo con fuentes cercanas a la investigación, la cifra de 13 víctimas es preliminar y podría aumentar, ya que los trabajos de excavación y sondeo en los pozos profundos continúan activos.
Rigor forense y silencio institucional
En un comunicado oficial, la Fiscalía de Guanajuato detalló que se aseguraron diversos «indicios» (restos óseos y elementos biológicos), los cuales fueron embalados con estricto protocolo para su traslado a los laboratorios forenses. El objetivo prioritario es determinar la identidad legal de las víctimas y las causas de muerte.
Autoridades mantienen labores periciales en la zona donde fueron localizados restos humanos ️♂️, entre las comunidades de Franco Tavera y San Antonio de Morales, en el municipio de Juventino Rosas. De manera preliminar, se estima el hallazgo de al menos una decena de cuerpos,… pic.twitter.com/zdHoNiqIQ9
— Milenio León (@milenio_leon) January 21, 2026
“Los resultados y detalles derivados de estos análisis serán dados a conocer en el momento procesal oportuno, cuando su difusión no represente un riesgo para la investigación”, señaló la dependencia, enfatizando el respeto a las familias de los desaparecidos.
Guanajuato: un cementerio clandestino Este descubrimiento no es un hecho aislado, sino parte de una crisis humanitaria sostenida. Según datos de la organización Causa en Común y registros periodísticos, Guanajuato acumula cerca de 750 fosas clandestinas documentadas desde 2009.
El contexto reciente es alarmante:
La entidad lidera las estadísticas nacionales de violencia, con un historial de masacres y ocultamiento de cuerpos que busca invisibilizar la magnitud de la pugna entre grupos del crimen organizado.
Mientras los peritos continúan tamizando la tierra en Juventino Rosas, los colectivos de búsqueda mantienen la esperanza de que estos hallazgos permitan, al menos, regresar a las víctimas a casa para darles un descanso digno.

