Fotografía: La saturación por heridos de bala ha obligado a desplazar las cirugías programadas a turnos nocturnos y fines de semana.
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La pugna interna que sacude a Sinaloa desde septiembre de 2024 ha cruzado las puertas de los hospitales, transformando las salas de urgencias en una extensión del campo de batalla. La delegación estatal del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) confirmó que la ola de violencia ha forzado una reestructuración operativa sin precedentes: los quirófanos ahora operan de noche y fines de semana para desahogar las cirugías electivas, desplazadas por la incesante llegada de heridos de bala.

Colapso en quirófanos: más de 200 alertas

Tania Clarissa Medina López, delegada del IMSS en Sinaloa, reveló una cifra alarmante: se han activado más de 200 “Códigos Plata” en el Hospital General Regional No. 1 de Culiacán. Este protocolo, diseñado para situaciones de amenaza por armas de fuego o ingreso de pacientes vinculados a hechos violentos, implica un despliegue de seguridad que paraliza la rutina hospitalaria.

“Cada ‘Código Plata’ es una emergencia mayor. Son pacientes que llegan con múltiples fracturas, hemorragias masivas y que requieren de dos a cuatro intervenciones quirúrgicas consecutivas para salvarles la vida”, explicó la funcionaria. Esta prioridad vital ha obligado a suspender sistemáticamente las operaciones de derechohabientes que esperaban su turno por padecimientos no urgentes.

Cirugías nocturnas: la estrategia de emergencia

Ante el riesgo de un rezago quirúrgico insostenible, la dirección general del IMSS, encabezada por Zoé Robledo, autorizó una medida extraordinaria: habilitar turnos nocturnos y jornadas de fin de semana exclusivamente para cirugías programadas.

“Nos tocó adaptarnos. Estamos operando en horarios extraordinarios porque durante el día, la prioridad la dicta la urgencia de la violencia”, señaló Medina López. El objetivo es garantizar que la atención a la población general no colapse frente a la demanda generada por el crimen organizado.

Hospitales blindados

La atención médica en Culiacán se brinda bajo un clima de tensión constante. El ingreso de heridos de bala ha requerido el despliegue de hasta 50 elementos de la Guardia Nacional para blindar las instalaciones y custodiar los traslados, aplicando tácticas de contención ante posibles remates o incursiones armadas.

El rostro de las víctimas Las estadísticas del IMSS arrojan una radiografía demográfica del conflicto: la inmensa mayoría de los ingresados bajo “Código Plata” son hombres jóvenes, de entre 17 y 30 años. Aunque se ha registrado el ingreso de mujeres, estas representan una minoría en las cifras de trauma por arma de fuego.

Mientras la estrategia de seguridad pública intenta contener los enfrentamientos en las calles, al interior del IMSS el personal de salud libra su propia batalla: mantener operativo un sistema que debe atender, al mismo tiempo, a las víctimas de la guerra y a los pacientes comunes.


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