El clan político más poderoso de Zacatecas se encuentra en el centro de una tormenta que pone a prueba la disciplina de Morena y la unidad familiar. El diputado Ricardo Monreal Ávila tuvo que salir este jueves a calmar las aguas, pidiendo a su hermano menor, el senador Saúl Monreal, «serenarse» después de que este desafiara abiertamente la regla antinepotismo del partido en su aspiración por la gubernatura del estado en 2027.
En una conferencia de prensa que mezcló la política de alto nivel con anécdotas familiares, Ricardo Monreal intentó desactivar la polémica. Calificó a Saúl como un «rebelde con causa» y un «sobreviviente», pero le envió un mensaje contundente: «No va a cometer suicidio político y va a apoyar siempre a la presidenta Claudia Sheinbaum». Con un tono a ratos paternal y a ratos de estratega, aseguró que viajará a Zacatecas para hablar con él.
La crisis estalló un día antes, cuando Saúl Monreal publicó un video en redes sociales —que después eliminó— con una declaración desafiante: «Si el pueblo de Zacatecas quiere que yo sea su gobernador, estoy seguro de que por encima de cualquier obstáculo y determinación lo seré».
El video fue una respuesta directa a la visita de la dirigente nacional de Morena, Luisa María Alcalde, quien en un evento en Zacatecas y con el propio Saúl presente, reafirmó que el partido aplicará su candado antinepotismo a partir de 2027, impidiendo que un familiar directo de un gobernador en funciones sea el candidato sucesor.
#EnVivo Conferencia de prensa. https://t.co/GblRCvasT6
— Ricardo Monreal A. (@RicardoMonrealA) September 4, 2025
Para añadir más tensión a la saga familiar, el actual gobernador de Zacatecas y hermano de ambos, David Monreal, se deslindó de la controversia. «Cada quien se haga responsable de sus dichos y de sus hechos», declaró este jueves, enfriando cualquier expectativa de apoyo a la rebelión de su hermano menor, a quien Saúl había acusado de ser «manipulado y engañado» por un grupo político local.
Saúl Monreal advirtió en su mensaje que el «sectarismo» y las «divisiones» ponen en riesgo el triunfo de Morena en 2027, evocando la energía popular que llevó a su hermano Ricardo al poder en 1998 y asegurando sentir el mismo respaldo ciudadano hoy.
Mientras tanto, Ricardo Monreal buscó minimizar el conflicto, incluso bromeando con que le recomendaría a su hermano «serenidad» y «que siga yendo con fe a ver a la Virgen de San Juan de los Lagos». Sin embargo, tras las risas, el mensaje fue claro: la línea dictada por la Presidencia y la dirigencia del partido no está a discusión, y la familia Monreal, pese a sus rebeldes, deberá acatarla.

