El tablero del Cártel de Sinaloa en Estados Unidos está a punto de ver una nueva jugada decisiva. La audiencia de Joaquín Guzmán López, alias «El Güero», uno de los hijos de Joaquín «El Chapo» Guzmán, ha sido pospuesta una vez más. La presentación, que estaba agendada para el 15 de septiembre, ahora se llevará a cabo el próximo 13 de noviembre, según una actualización en el expediente de la Corte del Distrito Norte de Illinois.
Este aplazamiento no es un mero trámite. Fuentes del caso señalan que el retraso se debe a que Guzmán López se encuentra en una fase avanzada de negociaciones con el Departamento de Justicia de EU para alcanzar un acuerdo de culpabilidad. Este pacto le permitiría evitar un largo y costoso juicio a cambio de beneficios penitenciarios y una posible reducción de su condena por cargos de narcotráfico, crimen organizado, lavado de dinero y uso de armas de fuego.
El camino que «El Güero» parece estar tomando es idéntico al de su hermano menor, Ovidio Guzmán López, «El Ratón», quien ya se declaró culpable y ahora funge como colaborador activo de las autoridades estadounidenses. Este tipo de acuerdos implica la entrega de información valiosa sobre la estructura, operaciones y líderes del cártel, lo que podría convertir a Joaquín en un testigo clave para Washington.
La jueza Sharon Johnson Coleman, quien preside el caso, supervisará la audiencia de noviembre, donde se espera que Guzmán López formalice su cambio de estrategia legal, pasando de su declaración inicial de «no culpable» emitida en julio de 2024, a una de culpabilidad. Cabe recordar que, en mayo de 2024, la fiscalía estadounidense notificó a la corte que no buscaría la pena de muerte en su contra.
La Corte del Distrito Norte de Illinois reprogramó para el 13 de noviembre de 2025 la audiencia de Joaquín Guzmán López, hijo de Joaquín “El Chapo” Guzmán y señalado como líder de la facción criminal conocida como Los Chapitos. pic.twitter.com/yWVvpUUZOa
— Rosa Lilia Torres- Noticias (@rosaliliatorrs) September 9, 2025
El caso de Joaquín Guzmán López está rodeado de intriga, ya que se le señala de haber participado en los eventos que facilitaron su propia captura y la del legendario líder del cártel, Ismael «El Mayo» Zambada.
Mientras Joaquín y Ovidio negocian su futuro en prisiones estadounidenses, sus medios hermanos, Iván Archivaldo y Jesús Alfredo Guzmán Salazar, continúan al frente de la facción de «Los Chapitos», librando una sangrienta guerra en Sinaloa contra la organización rival de «Los Mayos», liderada por los hijos de Zambada García. La posible colaboración de otro Guzmán con Estados Unidos amenaza con debilitar aún más a la ya fracturada cúpula del Cártel de Sinaloa.

