La tranquilidad del corredor Cristo Rey, en la colonia San Andrés Atenco, fue destrozada la tarde de este jueves cuando un conocido instructor de calistenia fue asesinado a sangre fría mientras realizaba su rutina de ejercicio. Los agresores, dos sujetos que se hicieron pasar por repartidores de comida por aplicación, le dispararon a quemarropa y huyeron, desatando una fuerte movilización policiaca y militar.
La víctima fue identificada como Julio Alfonso, de entre 30 y 35 años, pero ampliamente conocido en la comunidad como “Ponchito”. El ataque ocurrió poco después del mediodía en la concurrida zona de “barras” y juegos infantiles del andador, mientras el joven entrenaba escuchando música en su bocina.
Un ataque directo y a sangre fría
Testigos relataron que dos hombres que portaban cascos y mochilas de repartidor se acercaron directamente a él y, sin mediar palabra, sacaron un arma de fuego y le dispararon en repetidas ocasiones. En la escena del crimen quedaron esparcidos al menos cinco casquillos percutidos. El cuerpo de “Ponchito” quedó tendido frente a la entrada de un comedor comunitario.
Las detonaciones provocaron una ola de pánico, especialmente en el tianguis que se instala a un costado, sobre la avenida del Trabajo. Los agresores aprovecharon la confusión para escapar corriendo entre los puestos, empujando a comerciantes y clientes a su paso. A unos 200 metros, en la calle Fray Andrés Córdoba, abandonaron las mochilas y abordaron dos motocicletas que ya los esperaban para perderse entre las calles de la colonia.
“Era un joven tranquilo”: la comunidad exige justicia
Paramédicos que acudieron al llamado de emergencia solo pudieron confirmar el fallecimiento de Julio Alfonso. La noticia se esparció rápidamente, y familiares y amigos llegaron al lugar, protagonizando escenas de profundo dolor.
El desconcierto se apoderó de los vecinos, quienes describieron a “Ponchito” como un joven “bien relax” y “cero broncas”. Muchos no daban crédito a lo sucedido y aseguraron que no tenía problemas con nadie, especulando que el ataque pudo haberse tratado de una trágica confusión. Simbólicamente, tras el crimen, su bocina continuaba reproduciendo la música con la que entrenaba.
Fuerte operativo y una investigación en curso
La zona fue, fuertemente, asegurada por elementos de la Policía Municipal, el Ejército Mexicano y la Guardia Nacional. La Fiscalía General de Justicia del Estado de México (FGJEM) ya inició la carpeta de investigación por el delito de homicidio doloso.
Los peritos recabaron los indicios balísticos y ordenaron el levantamiento del cuerpo para su traslado al anfiteatro. Las autoridades ya analizan las cámaras de seguridad de la zona y recuperaron las mochilas abandonadas para reconstruir la ruta de escape e identificar a los responsables de un crimen que ha dejado un profundo vacío y un fuerte clamor de justicia en la comunidad de San Andrés Atenco.
Dos disparos acabaron con la vida de un hombre cuando hacía ejercicio en una zona de “barras”; los agresores huyeron y traían mochilas de repartidor por aplicación. #Tlalnepantla.
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— JORGE BECERRIL JB/8 (@MrElDiablo8) August 21, 2025

